Un estudio del Roswell Park Comprehensive Cancer Center, respaldado por el Instituto Nacional del Cáncer, destaca un aspecto crítico: la transmisión del virus del papiloma humano (VPH) a través del sexo oral. Este virus, que es una de las infecciones de transmisión sexual más comunes, puede ser un vector para el desarrollo de cánceres en la garganta.
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), se estima que entre el 70 y el 80 por ciento de los adultos contraerán el VPH en algún momento de sus vidas. Aunque la mayoría de las infecciones son transitorias, algunas pueden persistir y causar lesiones precoces que potencialmente evolucionan hacia cáncer. En Estados Unidos, el número de cánceres de garganta relacionados con el VPH ha triplicado en las últimas dos décadas, con aproximadamente 12,000 casos anuales atribuibles a esta infección.
Los hombres son desproporcionadamente afectados, con un riesgo de desarrollar cáncer oral relacionado con el VPH de seis a siete veces mayor que el de las mujeres. Este riesgo se amplifica en individuos con múltiples parejas sexuales y aquellos que practican sexo oral frecuentemente. La larga incubación del virus, que puede durar hasta 40 años, contribuye a que los diagnósticos se realicen generalmente después de los 50 años, cuando el tratamiento puede ser más complicado.
Los signos iniciales de cáncer oral son sutiles y pueden incluir:
- Llagas en la boca que no cicatrizan
- Manchas rojas o blancas persistentes
- Dolor de garganta o dificultad para tragar
- Ronquera prolongada
- Ganglios linfáticos inflamados en el cuello
- Molestias en la mandíbula
La persistencia de estos síntomas durante más de dos semanas requiere una consulta médica para una evaluación adecuada. Aunque el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol siguen siendo las principales causas del cáncer oral, el sexo oral se está convirtiendo en un factor relevante. La combinación de múltiples conductas de riesgo, como el uso de tabaco y alcohol junto con prácticas sexuales de riesgo, crea un entorno propicio para la proliferación del VPH. El Dr. Martin C. Mahoney del Roswell Park Cancer Center enfatiza que «el tabaco debilita el sistema inmunológico, dificultando la eliminación del VPH».
La prevención se erige como la estrategia más eficaz. La vacunación contra el VPH se recomienda para jóvenes de ambos sexos desde la adolescencia, protegiendo contra los tipos más peligrosos del virus, como el VPH-16 y el VPH-18. Además, la detección regular a través de visitas al dentista o otorrinolaringólogo permite identificar lesiones sospechosas en etapas tempranas. El uso de barreras, como condones o protectores bucales durante el sexo oral, también puede reducir significativamente el riesgo de transmisión.
El sexo oral no debe ser trivializado. Su potencial para conducir a la infección por VPH y, en algunos casos, al desarrollo de cáncer en la garganta o la cavidad oral es una realidad que no se puede ignorar. La vacunación, la protección durante las relaciones sexuales y las consultas médicas regulares son medidas fundamentales para mitigar estos riesgos.
Sigan el CANAL de Ahora EG en WhatsApp
