La pérdida progresiva de la cultura, la pérdida de las lenguas autóctonas y el debilitamiento de algunas costumbres plantean un desafío para la conservación de la identidad cultural. Frente a esta situación, el investigador cultural Öbama Nzi Mikue considera necesario reforzar la educación cultural y promover iniciativas que permitan a las nuevas generaciones conocer sus raíces.
La solución, según plantea el investigador, pasa por una responsabilidad compartida entre las instituciones, los centros educativos, los grupos étnicos y las familias. Para Öbama Nzi Mikue, la identidad cultural representa la esencia de una persona, sus raíces y el fundamento sobre el que construye su sentido de pertenencia. En el caso ecuatoguineano, identifica la lengua, los nombres, los ritos y la idiosincrasia como elementos fundamentales.
«La identidad de uno, si no hay lengua, no hay identidad», sostiene Öbama Nzi Mikue, al destacar la importancia de conservar las lenguas como parte del patrimonio cultural. La preocupación surge cuando estos elementos dejan de transmitirse y las nuevas generaciones pierden el contacto con las prácticas que han caracterizado a sus comunidades.
El investigador advierte de que Guinea Ecuatorial está perdiendo parte de sus lenguas, costumbres y algunos ritos. También señala que determinadas formas de vestir y maneras de actuar que anteriormente permitían reconocer algunas particularidades culturales se han ido perdiendo.
Sin embargo, la situación no debería limitarse a lamentar lo que se está perdiendo. El reto consiste en identificar qué conocimientos y costumbres necesitan recuperarse, quiénes pueden transmitirlos y qué espacios deben crearse para que los niños y jóvenes tengan acceso a ellos.
Entre las principales soluciones que propone Öbama Nzi Mikuefigura la implicación de las instituciones para que impulsen políticas de educación cultural. El investigador considera necesario disponer de espacios en los que niños y jóvenes puedan aprender las lenguas, las costumbres, la gastronomía y otras manifestaciones culturales del país.
Öbama Nzi Mikue considera que los padres y tutores son importantes para recuperar la identidad cultural y transmitirla a sus hijos. No obstante, detalla que los propios adultos necesitan conocer su cultura para poder enseñarla. «Los tutores también son importantes en la recuperación de nuestra cultura, aunque ellos también deberían saber primero de su cultura para luego transmitirla a sus hijos», explica.
La reflexión de Öbama Nzi Mikue sitúa la educación cultural en el centro de la respuesta al debilitamiento de algunas tradiciones ecuatoguineanas. Las instituciones deben facilitar los medios, los centros educativos pueden generar espacios de aprendizaje, los grupos étnicos deben contribuir a transmitir sus conocimientos y las familias han de mantener vivas las prácticas culturales.
