Verónica Mangue Nguema Oyana, es una de las mujeres que dirige un equipo de primera división masculina: el Real Teka FC. Esta situación es peculiar en la liga masculina de Guinea Ecuatorial en la presente temporada.
En un encuentro con nuestra Redacción, la entrenadora ha abordado la clave para entrenar a un equipo masculino, los límites que establece al interactuar con sus jugadores, la disciplina y otros aspectos importantes. «Inculco a mis jugadores que yo soy la entrenadora y que no deben mirarme como mujer, sino que deben acatar lo que les digo. Quien no puede hacerlo, se le aparta», afirmó.
Según la entrenadora, su llegada a Real Teka no fue complicada. Fue bien acogida porque ya se conocían. «El primer contacto fue muy bueno porque los jugadores ya me conocían como entrenadora, y yo también los conocía, aunque pocos me habían visto. Fue muy positivo y muchos estaban contentos con mi llegada al club. Lo primero que les transmití es que no conozco a nadie, y para que juegue alguien, debe demostrar su esfuerzo y lo que puede aportar en el campo», ha detallado.
Podría no ser lo mismo que un hombre entrene a un equipo de mujeres, que una mujer lo haga con un equipo masculino. Sin embargo, para la entrenadora, la diferencia en la dinámica no se percibe.
«Siempre me hacen esta pregunta y digo lo mismo: no noto la diferencia entre cuando un hombre entrena a mujeres y cuando una mujer entrena a hombres. Cuando un sexo opuesto entrena a otro, tienes que ser muy serio en tu toma de decisiones», ha explicado Mangue Nguema Oyana, enfatizando la diferencia entre el rendimiento de las mujeres y hombres, dado que ya ha dirigido a un equipo femenino. «La diferencia es que las mujeres captan rápidamente las indicaciones, aunque no siempre las ejecutan bien, pero las comprenden con rapidez. Mientras que los hombres no captan tan rápido. Las mujeres tienen más resistencia que los hombres; aguantan mucho el trabajo, mientras que los hombres tienen más fuerza física».
Desde que es entrenadora en Real Teka, Verónica Mangue ha sido preguntada si alguna vez ha notado que un jugador la vea solo como mujer y no como lo que es para ellos, la entrenadora. Ha respondido: «No, porque sé poner límites con los jugadores. Sé hasta dónde debo llegar con ellos y dónde no. Cuando uno ya salta los protocolos de un entrenador o una entrenadora, es que ya está buscando que el jugador te falte al respeto», ha aclarado, matizando que sus jugadores la ven únicamente como entrenadora.
Según la historia del fútbol nacional, Verónica Mangue Nguema no es la única mujer en entrenar a un equipo masculino de primera división. Antes de que ella naciera, Dorcas Nchama también lo hizo hace muchos años en primera división.
