Abrir los comercios a las 10:00h los sábados: una costumbre que cuesta millones a la economía.

En un país que busca diversificar su economía y fortalecer su sector privado, perder tiempo productivo es un lujo que no se puede permitir.

En un país que necesita impulsar su crecimiento económico, cada hora de actividad productiva cuenta. Sin embargo, resulta contradictorio que muchos comercios, bancos y servicios abran los sábados a las 10:00 de la mañana, perdiendo dos horas clave de actividad económica.

El sábado es uno de los días con mayor potencial de consumo. Es cuando los ciudadanos tienen tiempo para comprar, realizar gestiones o contratar servicios. En la mayoría de economías dinámicas del mundo, los comercios comienzan su actividad los sábados a  las 8:00 de la mañana precisamente para aprovechar ese flujo de clientes.

Abrir a las 10:00 significa renunciar a ventas, operaciones bancarias y movimiento económico que nunca se recupera. Multiplicado por decenas de establecimientos y cientos de transacciones, el resultado es simple: millones que dejan de circular en la economía cada semana.

Las economías que crecen no pierden tiempo productivo. Entienden que el comercio debe adaptarse al consumidor y no al revés.

En un contexto en el que muchos países africanos están impulsando reformas para estimular el comercio y la inversión, revisar los horarios comerciales podría convertirse en una de las medidas más simples y eficaces para aprovechar mejor el potencial de cada jornada económica.

Porque una verdad es evidente: si queremos una economía fuerte, no podemos permitirnos empezar a trabajar cuando la mañana ya está terminando.

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