En una jornada histórica para la Iglesia Católica, los 133 cardenales han llegado a un acuerdo en la cuarta votación del cónclave, dando como resultado la esperada fumata blanca. La plaza de San Pedro ha comenzado a llenarse rápidamente de fieles que aguardan con entusiasmo el anuncio oficial del nuevo pontífice. Según informa Nacho Muñoz desde el Vaticano, «la plaza está abarrotada ahora, mucho más que esta mañana. La gente sí que tiene esperanzas de que esta puede ser la buena, aunque los expertos no lo ven claro».
Este miércoles, alrededor de 30,000 fieles se congregaron en la plaza de San Pedro para esperar el resultado de la primera votación del cónclave, donde la expectativa era alta. Muchos llegaron a pensar que se podría dar una situación inédita: que la fumata blanca apareciera tras la primera reunión. Sin embargo, la chimenea no expulsó humo negro hasta las 21:01 horas, dos horas más tarde de lo previsto, algo poco común en estos eventos.
A pesar de las incertidumbres, la noticia de la fumata blanca ha generado un ambiente de celebración y esperanza entre los asistentes.
