En una declaración ofrecida este 31 de marzo frente a Villa Barberini, en Castel Gandolfo, el Pontífice ha instado a los líderes del mundo a “volver a la mesa para dialogar” como vía para resolver los conflictos que afectan a diversas regiones. ha subrayado la necesidad urgente de encontrar soluciones que contribuyan a frenar la violencia y los bombardeos, especialmente en escenarios marcados por tensiones persistentes como el Medio Oriente.
El Papa también se ha referido a las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien manifestó su intención de poner fin a la guerra. En este sentido, el líder de la Iglesia católica ha expresado su esperanza de que dichas iniciativas se traduzcan en acciones concretas orientadas a reducir el sufrimiento y el odio que, según ha advertido, “sigue creciendo constantemente”.
A pocos días de la Pascua, considerada por los cristianos como el periodo más sagrado del año, León XIV ha lamentado que el mundo continúe siendo escenario de conflictos, con un alto costo en vidas humanas, incluidos niños inocentes. “Es un tiempo de paz y reflexión, pero vemos tanto sufrimiento y tantas muertes”, ha señalado.
El Pontífice ha denunciado además que, pese a los reiterados llamados a la paz, existen actores que promueven el odio, la violencia y la guerra. Por ello, ha exhortado especialmente a los fieles cristianos a vivir este tiempo litúrgico con conciencia y solidaridad, recordando el sufrimiento de las víctimas de los conflictos.
Finalmente, León XIV ha invitado a la oración por quienes padecen las consecuencias de la guerra y reiteró su anhelo de que se alcance una paz “nueva y renovada” que permita dar esperanza al mundo, confiando en que la celebración de la Pascua pueda estar acompañada por una tregua en los principales focos de conflicto.
