En el vibrante ambiente de la Copa Africana de Naciones 2025, un ferviente aficionado de la República Democrática del Congo (RDC) ha captado la atención del mundo. Durante cada partido, este entusiasta se mantiene erguido y en silencio, convirtiéndose en un símbolo viviente del icónico Patrice Lumumba, el héroe nacional cuya lucha por la independencia aún resuena en el corazón de muchos congoleños.
Su nombre es Michel Nkuka Mboladinga, apodado «Lumumba Vea» por su notable parecido con el líder asesinado, se presenta en los estadios con un atuendo elegante y una postura inquebrantable. Levanta su brazo derecho, replicando la emblemática pose de la estatua de Lumumba en Kinshasa, un gesto que busca infundir energía y fortaleza al equipo nacional.
«Mi objetivo es permanecer inmóvil y transmitir fuerza a los jugadores», compartió Nkuka Mboladinga en una reciente entrevista desde su habitación de hotel en Casablanca. A medida que la atención mediática crece, él se siente abrumado pero agradecido por la oportunidad de rendir homenaje a Lumumba, un símbolo de libertad y resistencia.
Lumumba, quien se convirtió en el Primer Ministro del Congo tras la independencia en 1960, es recordado no solo por su liderazgo, sino también por su trágica muerte menos de un año después, en medio de un conflicto que involucró a potencias extranjeras. A pesar de las décadas de inestabilidad que siguieron, su legado perdura, y muchos congoleños lo consideran un héroe nacional.
Nkuka Mboladinga describe a Lumumba como «un miembro de la familia», reflejando el profundo vínculo emocional que muchos en la RDC sienten hacia su figura. Antes de cada encuentro, se prepara entrenando en su pose de estatua durante casi una hora, y ahora que su equipo avanza en el torneo, está listo para mantener su postura incluso durante la prórroga y los penaltis.
«Es un desafío permanecer inmóvil mientras la multitud celebra a mi alrededor», dice, reconociendo la energía contagiosa de los otros aficionados. Aunque no ha tenido la oportunidad de conocer a los jugadores personalmente, ha escuchado que valoran su dedicación. «Ellos están muy contentos con lo que hago», concluyó con una sonrisa.
A medida que la RDC se prepara para enfrentar a Argelia, el espíritu de Lumumba sigue vivo en el corazón de Nkuka Mboladinga, quien, con su singular tributo, une a los aficionados en un canto de esperanza y orgullo nacional.
