En la mañana del 23 de octubre de 2026, Camerún, concretamente la población de Buea, se vio sorprendida por leves temblores, lo que reavivó de inmediato los temores de actividad volcánica en el monte Camerún. En un comunicado oficial publicado el miércoles de esta semana, la Ministra de Investigación Científica e Innovación, Dra. Madeleine Tchuinte, intentó tranquilizar a la población.
Los datos registrados por la Estación Sismológica Internacional de Edéa y la red global GEOFON indican que no se han detectado eventos sísmicos importantes. Los científicos afirman que una fase eruptiva siempre va precedida de una intensa crisis sísmica, lo cual no ocurre en la actualidad.
Los investigadores del MINRESI mantienen una vigilancia meticulosa.
El análisis de los datos entre 2022 y 2026 muestra un patrón de actividad en forma de sierra perfectamente normal, e incluso una tendencia a la baja desde principios de año.
Sin embargo, las autoridades científicas señalan que la historia del monte Camerún muestra ciclos eruptivos que ocurren aproximadamente cada 20 años. Dado que la última erupción importante tuvo lugar en el año 2000, estadísticamente el volcán se encuentra dentro de un período de tiempo en el que podría producirse otra erupción. Por ello, los investigadores del Ministerio de Investigación Científica e Innovación (MINRESI) mantienen un seguimiento minucioso y continuo de la situación.
