La reactivación de la planta de áridos de Djibloho podría generar varios empleos directos y reducir las importaciones en el país

El Gobierno prevé reactivar el sector de los áridos como parte de su estrategia para dinamizar la economía y fortalecer la capacidad constructiva del país. Para ello, el Primer Ministro, Manuel Osa Nsue, ha visitado este fin de semana la industria de producción de áridos ubicada en la ciudad de La Paz, actualmente en estado de inactividad.

El sábado, el Primer Ministro del Gobierno, Manuel Osa Nsue, inició sus visitas a varios puntos estratégicos de la provincia de Djibloho, fijando su primera parada en la gran explanada donde se están ultimando los preparativos para el Gran Desfile Nacional con motivo de la festividad del 12 de octubre, Día de la Independencia de Guinea Ecuatorial. En el lugar, Manuel Osa Nsue ha sido informado sobre el avance de las obras de acondicionamiento y construcción del escenario que acogerá las actividades conmemorativas. Un avance que forma parte del esfuerzo del Gobierno por garantizar que la celebración se lleve a cabo con la dignidad y solemnidad necesarias.

Seguidamente, Manuel Osa Nsue, en un gesto que subraya el compromiso del Ejecutivo con la dinamización y la autosuficiencia en materiales de construcción realizaba una visita oficial a la industria local de áridos instalada en la provincia de Djibloho, con el objetivo de conocer de primera mano su estado actual y explorar vías concretas para su reactivación.


Acompañado por el Viceprimer Ministro del Gobierno, el Ministro Secretario General y los responsables de Obras Públicas, Osa Nsue ha realizado un recorrido por las instalaciones de dicha planta que, aunque alguna vez fue sinónimo de producción y desarrollo, hoy permanece en un estado de pausa forzada.

El Primer Ministro con paso atento y mirada analítica, inspeccionó cada rincón de las infraestructuras existentes, visiblemente marcadas por el paso del tiempo y la inactividad. El objetivo de la visita era claro: tomar el pulso real del estado de la infraestructura y explorar in situ las posibilidades de reactivar una industria que el Primer Ministro considera clave para el sector de la construcción del país.

La planta de áridos juega un papel esencial en la fabricación de hormigón y otras obras de infraestructura en la cadena de suministro para grandes proyectos estatales como la construcción del Grand Hotel Djibloho o las villas presidenciales por citar algunas. Sin embargo, con el paso del tiempo y los cambios en las prioridades nacionales, su actividad se fue reduciendo hasta prácticamente detenerse, explicaba la comitiva de Obras Públicas.

Este es el momento de mirar hacia dentro, de valorar nuestros propios recursos y de aportar por lo que ya tenemos, señaló el Primer Ministro. Su tono firme pero realista, reflejaba la intención de que esta visita no sea un simple acto simbólico, sino el primer paso hacia una reactivación concreta. Contar con producción nacional de materiales como los áridos, es reducir directamente la dependencia de las importaciones y dinamizar el empleo local.

La reactivación de la empresa, según manifestaba el Primer Ministro, supondría la creación de puestos de trabajo directos y una cadena de valor que podría beneficiar a transportistas, proveedores y otras pequeñas empresas de la zona.


Durante el recorrido, Manuel Osa Nsue se informó del estado actual de la maquinaria, muchas de ellas todavía en condiciones de ser puestas en marcha con una inversión moderada en mantenimiento y actualización tecnológica. También fueron discutidos los beneficios logísticos de reactivar una industria ubicada en una zona estratégica, capaz de abastecer no solo a la región continental, sino también a proyectos en otras provincias.

Finalizado el recorrido en esta planta, la comitiva amplió su trayectoria hacia las canteras que rodean el complejo industrial, donde su conversación giró en torno a la disponibilidad de materia prima, la viabilidad técnica de reiniciar las operaciones y el papel que este sector podría desempeñar en el impulso de las infraestructuras nacionales.

En los próximos días, se espera que Obras Públicas presente un informe detallado sobre las condiciones de la planta y las necesidades concretas para su puesta en marcha.

La visita del Primer Ministro no solo ha sido un acto de presencia institucional, sino una señal política clara y con un mensaje claro de parte del Ejecutivo: el desarrollo del país no puede desligarse del aprovechamiento eficiente de su capacidad industrial instalada. Y, en Djibloho, la industria de áridos podría volver a ser no solo el símbolo de ese impulso hacia la autosuficiencia y la modernización sino también uno de los motores del desarrollo local y nacional.

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