Este órgano fue creado con un mandato específico y orientado a resultados concretos, centrados en la dirección y supervisión de la implementación del proyecto. Subrayando que el SIGF no es únicamente una herramienta tecnológica, sino un instrumento estratégico destinado a fortalecer la transparencia, la eficiencia y el control en la gestión de los funcionarios públicos. En este sentido, instó a los integrantes del comité a asumir con responsabilidad el mandato encomendado, velando por el cumplimiento de los objetivos trazados y garantizando una adecuada coordinación interinstitucional.
Entre otros temas abordados, figuraba el estado de avance técnico del sistema, el cronograma de implementación en las distintas instituciones y los mecanismos de seguimiento y evaluación para medir el grado de cumplimiento de los objetivos. También ha sido presentada la Estrategia de Seguimiento del Proyecto SIGF, que contempla aspectos como el modelo de gobernanza, las fases de ejecución, el plan maestro de hitos, la gestión de riesgos, el control financiero y el plan de despliegue; proyecto que tendrá una duración de 18 meses desde ya para su total implementación en el seno de todas las instituciones del país.
Durante la reunión se ha reiterado la importancia de mantener una coordinación permanente entre las instituciones implicadas para asegurar la coherencia en la aplicación de las directrices adoptadas, si bien el proyecto constituye una herramienta clave para mejorar el funcionamiento de la administración y fortalecer el desarrollo institucional del país.
Dicho Comité de Pilotaje está integrado por representantes de distintos departamentos ministeriales de entre ellos Tesorería, Hacienda, Función Pública y Defensa, así como otras instancias clave vinculadas a la iniciativa. Su composición multisectorial refleja el carácter transversal del proyecto y su impacto en la estructura organizativa del Estado.
La sesión ha concluido con el compromiso de los miembros del comité de continuar trabajando de manera articulada, conscientes de que el éxito del Sistema Integral de Gestión de Funcionarios dependerá no solo de la herramienta tecnológica, sino también del liderazgo, la supervisión efectiva y la voluntad política que acompañen su ejecución.
