La nueva fase del operativo ha sido definida este lunes, 29 de junio durante una reunión presidida por el vicepresidente de la República, Nguema Obiang Mangue, con los ministerios de Defensa Nacional y Seguridad Nacional en el Palacio del Pueblo de Malabo, donde se ha evaluando el desarrollo de las labores realizadas desde la desaparición de la aeronave.
Durante el encuentro, las autoridades han revisado el cronograma de actuaciones ejecutadas en los últimos diez días y constataron que, pese al amplio despliegue nacional y al respaldo técnico de países aliados, entre ellos Estados Unidos, los equipos de búsqueda aún no han logrado localizar el helicóptero ni a sus cuatro ocupantes.
Ante este escenario, el vicepresidente ha ordenado una reorganización integral del dispositivo de búsqueda mediante un plan coordinado por tierra y aire que permita rastrear de forma sistemática toda la región continental. La nueva estrategia estará basada en la división del terreno en sectores específicos para garantizar un control preciso de las zonas ya inspeccionadas y de aquellas que todavía permanecen sin explorar.
Las primeras hipótesis sitúan el último contacto del aparato en las inmediaciones de Niefang. Por ello, el Gobierno ha instruido a los equipos técnicos a trabajar con mapas físicos, curvas de nivel y las coordenadas del último punto registrado, con el objetivo de optimizar el rastreo y evitar duplicidades en las operaciones.
Para ejecutar este nuevo plan, el Ejecutivo ha movilizado a más de 2.000 efectivos y ha autorizado la participación de familiares de los desaparecidos y de voluntarios, con el propósito de ampliar la cobertura del operativo sobre el terreno. Asimismo, se incentivará la colaboración de los habitantes de las aldeas cercanas para recabar cualquier información que pueda contribuir a localizar tanto a los cuatro militares ecuatoguineanos como a la aeronave.
Durante la reunión, Nguema Obiang Mangue reiteró que la localización del helicóptero constituye una prioridad para el Estado y aseguró que las operaciones continuarán hasta esclarecer lo sucedido y recuperar a los tripulantes y al aparato.
Además, instruyó a los responsables del operativo a priorizar el rastreo terrestre, al considerar que el paso de los días y las condiciones meteorológicas reducen progresivamente la eficacia de las labores de reconocimiento aéreo.
El nuevo plan de búsqueda, estructurado por parcelas de rastreo, será presentado durante esta semana y servirá para reforzar las operaciones que el Gobierno mantiene activas desde la desaparición del helicóptero militar Z-9.
