La decisión ha sido adoptada este martes, 30 de junio durante una reunión celebrada en el Palacio del Pueblo de Malabo entre el vicepresidente de la República y responsables del sector sanitario, de finanzas y de la coordinación administrativa para evaluar la situación del INSESO.
Durante el encuentro, Nguema Obiang Mangue ha señalado que las circunstancias actuales no justifican nuevas incorporaciones a la institución, especialmente cuando aún está pendiente el nombramiento del delegado regional. En este contexto, solicitó explicaciones a la delegada interina y al presidente del Consejo de Administración (PCA) sobre las recientes altas en la nómina del organismo.
Según las pesquisas realizadas por el equipo de coordinación administrativa, se detectó la incorporación de 61 nuevos trabajadores presuntamente autorizados por el PCA. Sin embargo, este ha sostenido que únicamente dio su visto bueno al traslado de determinado personal y no a nuevas contrataciones.
Por su parte, la delegada interina presentó documentos oficiales que, según expuso, acreditan que el presidente del Consejo de Administración aprobó listas de incorporación tanto en la región continental como en la isla de Bioko. También informó de la suspensión de varias empresas y de personal no cualificado desde el inicio de su mandato.
Ante esta situación, el vicepresidente reiteró que la prioridad del Gobierno es reorganizar el funcionamiento del INSESO y afirmó que futuras contrataciones deberán responder a las necesidades reales de cada puesto vacante, tras un proceso de evaluación técnica de los perfiles requeridos, evitando incorporaciones basadas en criterios ajenos al mérito.
Como resultado, Nguema Obiang Mangue ordenó la suspensión inmediata de las 61 contrataciones mientras avanza el proceso de reforma de la institución.
En la misma reunión, el Ejecutivo también ha iniciado el análisis de las recomendaciones presentadas por los gabinetes internacionales de auditoría para la reestructuración de las empresas con participación del Estado. Los informes concluyen que estas entidades requieren una profunda reorganización de su estructura y de sus procesos internos, proponiendo medidas como el fortalecimiento de la gobernanza, la renovación de los equipos directivos conforme al marco jurídico vigente, la creación de un comité de supervisión y la implantación de evaluaciones periódicas para mejorar la eficiencia y la transparencia.
En este sentido, Nguema Obiang Mangue ha instruido al primer ministro, encargado de la Coordinación Administrativa, a mantener durante dos semanas sesiones de trabajo con los auditores para revisar las recomendaciones, adaptarlas a un plan estratégico específico para cada empresa con participación del Estado, elaborar un informe final y presentarlo posteriormente para su aprobación e implementación.
