Al acto ha asistido el vicepresidente de la República, Nguema Obiang Mangue, junto a las principales autoridades militares del país. La jornada, concebida como un espacio de balance, reflexión y proyección para las Fuerzas Armadas y los cuerpos de la seguridad nacional, ha permitido evaluar las acciones desarrolladas desde la última edición y definir las prioridades para el nuevo periodo. 
En el desarrollo de la ceremonia, los ministros de Estado titulares de los ministerios de Defensa Nacional, Victoriano Bibang Nsue Okomo, y de Seguridad del Estado, Nicolás Obama Nchama, han presentado sendos informes de gestión sobre las principales actividades realizadas en materia de defensa, seguridad, vigilancia y protección de la integridad territorial. Los informes también han servido para proyectar las líneas de actuación del nuevo periodo, con énfasis en el fortalecimiento de las capacidades operativas y la preparación de los efectivos.
En su intervención, Obiang Nguema Mbasogo ha centrado buena parte de su discurso en la importancia de la paz, la estabilidad y la seguridad como condiciones indispensables para el desarrollo de Guinea Ecuatorial, y ha subrayado que su defensa constituye una responsabilidad permanente que exige compromiso, vigilancia y sentido del deber. Con especial atención se ha referido al control de los puntos fronterizos, para lo que ha reclamado una actuación coordinada y responsable de los servicios encargados de su protección.
Otro de los ejes centrales del discurso ha sido la disciplina de los efectivos, que el capitán general de los Ejércitos ha calificado como uno de los fundamentos esenciales de toda institución militar y de seguridad, al apelar al respeto a la jerarquía, la obediencia a las normas, la responsabilidad individual y colectiva y la lealtad a la nación. «Los mandos deben imponerse y ser rigurosos en los servicios de seguridad y en los puestos de control, para evitar las posibles infiltraciones del enemigo y el abandono del puesto de servicio por parte de los soldados, bajo pena de ser castigados», ha advertido.
Sobre el papel del militar en la sociedad, Obiang Nguema Mbasogo ha llamado a evitar las actitudes de ambición personal. «El militar debe ser un elemento humanitario, asistir a la gente, ayudar a todo el mundo y ser humilde, porque un militar valiente y humilde es el que recibe las felicitaciones, es el que la gente elogia; sin embargo, al ambicioso y soberbio todo el mundo le critica», ha señalado, antes de destacar que Guinea Ecuatorial recibe hoy felicitaciones internacionales gracias a los servicios que prestan sus Fuerzas Armadas y cuerpos de seguridad.
Como recogía el orden protocolario, al final del acto el vicepresidente de la República ha ofrecido un banquete a los miembros del cuerpo castrense en el Hotel Candy, donde el general de divisiones de las Fuerzas Terrestres nacionales ha compartido mesa con oficiales generales, jefes, y personal de clase y tropa, en un gesto de unidad en la salvaguarda de los intereses del pueblo de Guinea Ecuatorial.
