En el encuentro han participado responsables del Ministerio de Agricultura, técnicos del laboratorio de Basupu y otros especialistas vinculados al proyecto, en el marco de los esfuerzos del Gobierno para avanzar hacia la operatividad de esta infraestructura nacional.
Durante la reunión, el director del Laboratorio ALIA, Juan Carlos Segura, ha presentado las conclusiones de la visita técnica, que ha permitido comprobar el estado de las instalaciones y evaluar el cumplimiento de las condiciones de bioseguridad, identificando las necesidades físicas, documentales y organizativas que deberán atenderse para garantizar el adecuado funcionamiento del centro.
La propuesta de cooperación presentada por ALIA contempla seis fases de actuación, destinadas a acompañar el proceso desde la evaluación inicial hasta el comienzo de los análisis con muestras reales.
La primera fase, ya desarrollada, ha consistido en la inspección de las instalaciones y la evaluación de sus condiciones de bioseguridad. Otras de las fases prevé la formación de técnicos guineoecuatorianos en el laboratorio de Murcia, con el objetivo de reforzar sus competencias profesionales y facilitar la transferencia de conocimientos especializados.
El plan contempla también la participación de ALIA en el proceso de selección del personal que trabajará en el laboratorio, así como el seguimiento de las mejoras necesarias para subsanar las carencias detectadas durante la visita inicial.
La cuarta fase estará dedicada a la gestión documental, mediante la colaboración con un comité nacional de expertos para elaborar los documentos y procedimientos necesarios para la puesta en funcionamiento del centro.
Posteriormente, se procederá a la implantación de las normas de calidad, un requisito esencial para garantizar la fiabilidad de los procedimientos analíticos. La sexta fase prevé el trabajo conjunto entre los especialistas de ALIA y los técnicos nacionales con muestras reales de alimentos y aguas, a fin de evaluar su calidad higiénico-sanitaria y nutricional.
Durante el encuentro se ha puesto de manifiesto la predisposición de las partes implicadas para avanzar en el cumplimiento de los objetivos establecidos.
No obstante, se ha reconocido que todavía es necesario atender determinadas cuestiones relacionadas con las instalaciones, la documentación y la organización del personal.
En este contexto, la reunión permite dar continuidad a las directrices del Primer Ministro, orientadas a acelerar las actuaciones necesarias para que el Laboratorio Agroalimentario pueda entrar en funcionamiento en el menor tiempo posible.
La puesta en marcha de esta infraestructura representa un paso importante para reforzar las capacidades nacionales de análisis y control de alimentos y aguas, contribuir a la vigilancia de su calidad y fortalecer los mecanismos de protección de la salud pública.
Con esta iniciativa, el Gobierno continúa impulsando la cooperación técnica especializada y la capacitación del personal nacional como elementos fundamentales para dotar al país de un laboratorio agroalimentario operativo, con procedimientos establecidos y estándares de calidad adecuados.
