El portavoz de la empresa, Sergio Opo, fue el encargado de desgranar la propuesta. Sobre la mesa, varias líneas de acción: desde facilitar a los estudiantes de Agroindustrias prácticas de campo y pasantías profesionales en empresas del sector, hasta organizar seminarios de capacitación en técnicas de procesamiento de alimentos. ITA-AGRO también ofreció su experiencia en la importación, instalación y uso de equipos agroindustriales, un aporte que, de materializarse, dotaría a la universidad de herramientas modernas para el aprendizaje.
El Vicerrector académico de la AAUCA, Tito Mitogo NZAMIO, tras escuchar atentamente, no ocultó su entusiasmo. Calificó la iniciativa de «muy pertinente» y animó a avanzar hacia un convenio formal que recoja todos los aspectos de la cooperación. Sin embargo, lanzó un recordatorio prudente: “Lo importante no es solo firmar, sino cumplir”, advirtió, en alusión a experiencias pasadas en las que otros actores del sector agroindustrial no materializaron lo prometido.
El decano, Dr. Federico EDJO, en la misma línea, exhortó a ITA-AGRO a demostrar seriedad y responsabilidad. “Hemos vivido demasiadas complicaciones e incumplimientos. Esta vez necesitamos certezas”, puntualizó, marcando el tono de exigencia que acompañará cualquier acuerdo futuro.
La empresa, por su parte, quiso dar garantías. Alfonso Nzo, miembro de la delegación, reveló que ITA-AGRO ha expandido recientemente sus operaciones a la ciudad de Oyalá, donde cuenta ya con varias hectáreas de cultivo de hortalizas. Esta finca, aseguró, estará disponible para que los estudiantes de la AAUCA realicen prácticas en condiciones reales de producción.
La colaboración ya está en marcha. Aunque aún no se ha firmado ningún convenio oficial, la empresa ITA-AGRO lleva tiempo tendiendo la mano a la Universidad Afroamericana de África Central. Un ejemplo claro: facilitó material de investigación para un Trabajo Fin de Grado, nada menos que cápsulas, corchos y una máquina encapsuladora, con los que un estudiante pudo completar su proyecto de vino embotellado.
La relación no se queda ahí. ITA-AGRO ha abierto sus puertas a los alumnos universitarios, integrándolos en su día a día. Hoy mismo, uno de ellos, estudiante de informática de la AAUCA, desarrolla sus prácticas dentro de la compañía.
La reunión terminó con un clima de optimismo, aunque también de cautela. Sobre la mesa queda el reto de convertir las promesas en hechos y de transformar esta relación incipiente en un modelo de cooperación que beneficie a estudiantes, investigadores y al propio sector agroindustrial del país.
Sigan el CANAL de Ahora EG en WhatsApp
