El desafío de criar sola a un hijo: Estos son algunos casos de «abandono de hogar» que colocan a muchas madres solteras al borde del fracaso en el país

Las jóvenes, Raquel Rilopa y Rita Miriam, de 20 y 25 años respectivamente, han compartido a Ahora EG su realidad como madres solteras; una condición que califican como "lección de vida". Las dos han preferido mantener su imagen en anonimato, por considerar que pesa más su relato que su imagen.

Ambas comparten una experiencia que, aunque personal, refleja una problemática social más amplia: la falta de apoyo paterno en la crianza. Raquel Ripola, madre de dos hijos, se separó de su pareja hace tres años tras descubrir su infidelidad. Desde entonces, el padre ha desaparecido de sus vidas, desentendiéndose de sus responsabilidades. «Cuando le llamo, me dice que no quiere saber nada de los niños, porque no viven con él», relata con un tono que mezcla resignación y dolor. Raquel quería seguir estudiando y le entusiasmaba la idea de ser cocinera, pero renunció a sus sueños para poder sacar adelante su hogar.

Por su parte, Rita Miriam, quien se quedó embarazada a los 20 años, vivió una experiencia desgarradora. Conoció al padre de su hijo mientras vivía en Bata. Tras mudarse a Malabo para un trabajo, descubrió un mes después que estaba embarazada y decidió comunicarlo a su pareja, quien se quedó en la parte continental del país, esperando que la noticia los uniera todavía más. «Me dijo que ese hijo no era suyo», recuerda, con lágrimas en los ojos. La negativa de su pareja a asumir su paternidad la sumió en una profunda crisis, llevándola a perder su empleo y a enfrentarse a los retos de ser madre soltera. «Pensé que había fracasado en mi vida», confiesa.

Los testimonios de Raquel y Rita se entrelazan con las voces de otros ciudadanos que, desde su perspectiva masculina, intentan justificar el abandono. «Los hombres no podemos tener la culpa de todo», argumenta un ciudadano, señalando la falta de transparencia en las relaciones. Esta percepción se alimenta de una cultura que, en algunos casos, deslegitima la paternidad cuando el hijo es concebido fuera del matrimonio, especialmente entre los Fang, donde la tradición dicta que un bebé nacido en una relación de noviazgo no pertenece a la familia del hombre.

El sociólogo Fernando Nguema Mituy añade otra capa a esta compleja realidad, señalando la desconfianza que permea las relaciones modernas. «Hay mucha desconfianza y la gente ha normalizado que nadie es fiel a su pareja», explica. Sin embargo, también enfatiza la falta de responsabilidad que muchos hombres muestran al abandonar a las madres con sus hijos, un acto que perpetúa el ciclo de vulnerabilidad en el que se encuentran muchas mujeres.

Las leyes del país obligan a los progenitores a hacerse cargo de sus hijos, independientemente de las circunstancias bajo las cuales fueron concebidos. Sin embargo, la práctica dista mucho de la teoría. Sacar adelante un hogar monoparental en Guinea Ecuatorial es un desafío que exige sacrificio y resiliencia para las mujeres.

La historia de Raquel y Rita solo es una entre muchas, y a pesar de las adversidades, muestra la fortaleza de las mujeres que, con valentía enfrentan el reto de criar solas a sus hijos en un contexto social que a menudo les da la espalda.

Sigan el CANAL de Ahora EG en WhatsApp

Salir de la versión móvil