Los datos son contundentes. En 2020, se registraron 9.972 nacidos vivos; para 2023, la cifra ascendió a 15.167, y en 2024 se mantuvo en niveles igualmente altos, con 14.405. A pesar de la mejora en el registro clínico a partir de 2022, gracias a la incorporación de clínicas privadas y puntos de atención, la tendencia de la curva se mantiene sólida y coherente.
Sin embargo, lo más llamativo no radica en el total anual, sino en la distribución mensual de los nacimientos. Mayo se destaca como el mes más significativo, una tendencia que se ha mantenido en los últimos tres años, seguido de cerca por abril y junio. En contraste, febrero, octubre y noviembre son los meses con los valores más bajos. A partir de esta observación, la deducción es clara: la mayoría de las concepciones se concentran en agosto del año anterior.
Según el estudio realizado por el doctor Pablo Nguema, los especialistas en demografía apuntan a varios factores que podrían explicar este fenómeno. Agosto es un mes caracterizado por una mayor actividad social, desplazamientos y, en muchos casos, una menor presión laboral.
“Es un mes que reúne condiciones propicias para la convivencia familiar”, señalan. Sea como fuere, este patrón se repite con la misma regularidad que el calendario.
La distribución por regiones refuerza esta tendencia: tanto la Región Continental (58% de los nacimientos) como la Región Insular (42%) presentan una forma de onda similar. Esto indica que no se trata de un comportamiento aislado, sino de un rasgo que abarca a todo el país. Además, aunque de manera más discreta, la mortalidad fetal ha mostrado mejoras. Tras un pico en 2021, las cifras han ido descendiendo, situándose en 2024 por debajo de los valores previos, a pesar del aumento general de nacimientos. Para los expertos, esto sugiere avances en el seguimiento prenatal y la atención durante el parto.
En cuanto a las proyecciones para 2025, se estima que se registrarán alrededor de 15.200 nacimientos, con un rango que oscila entre 13.400 y 17.000. Esta estimación es más estable que en años anteriores y sugiere una consolidación del nuevo nivel demográfico del país. Si esta tendencia se mantiene, será necesario reforzar los servicios de maternidad, pediatría y educación infantil.
Los especialistas recomiendan a las familias tener en cuenta este patrón, tanto si desean evitar un embarazo como si buscan planificarlo.
“Agosto es un mes para extremar precauciones”, advierten, subrayando que las cifras no solo reflejan un repunte puntual, sino un comportamiento constante.
Este estudio abre un nuevo capítulo en la comprensión de la dinámica reproductiva de Guinea Ecuatorial y deja un mensaje claro: el futuro demográfico del país comienza, cada año, en agosto.
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