El Papa León XIV concluye su visita a África desde Guinea Ecuatorial con un llamado a vivir la fe como luz y esperanza

Durante la misa celebrada la mañana de este jueves 23 de abril en el Estadio de Malabo, el Papa León XIV ha cerrado su visita apostólica a África con una homilía centrada en la fe como luz que guía la vida y da sentido a la historia. Ante miles de fieles, el Santo Padre ha invitado a redescubrir la fuerza transformadora de la Palabra de Dios y su capacidad para iluminar incluso los momentos más complejos de la existencia. En un ambiente de recogimiento y participación, ha dejado un mensaje de esperanza, animando a los creyentes a vivir una fe activa, comprometida y abierta a los demás.

En su homilía, el Papa León XIV ha desarrollado un mensaje profundamente centrado en la fe como luz que permite comprender la vida y la historia desde una perspectiva de esperanza. A partir del pasaje bíblico del encuentro entre el diácono Felipe y el funcionario etíope, el Santo Padre ha recordad la importancia de dejarse guiar en la comprensión de la Palabra de Dios, evocando la pregunta: “¿Comprendes lo que estás leyendo?”, a la que responde la experiencia humana con humildad: “¿Cómo lo puedo entender, si nadie me lo explica?”.

El pontífice ha subrayado que la Escritura no es solo un texto, sino una experiencia viva que transforma a quien la acoge con fe. En ese sentido, ha explicado que el creyente está llamado a pasar de ser espectador a protagonista, permitiendo que la Palabra ilumine su propia vida. “La Palabra de Dios… produce un fruto sorprendente”, ha afirmado, al destacar su capacidad de liberar, transformar y dar sentido incluso a las realidades más difíciles.

En el centro de su reflexión, el Papa puso a Jesucristo como plenitud de la revelación, recordando que en Él se encuentra la verdadera respuesta a las aspiraciones humanas más profundas. Citando el Evangelio, proclamó: “El que cree, tiene vida eterna” y “el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo”, subrayando así el valor de la Eucaristía como alimento que sostiene la fe y abre a la esperanza.

Asimismo, el Santo Padre ha insistido en que Cristo es la luz que ilumina toda situación humana, evocando las palabras de la tradición de la Iglesia: “Si estás en las tinieblas, Él es la luz”, una afirmación que resume el núcleo de su mensaje en esta celebración.

En la parte final de su homilía, el Papa ha animado a la Iglesia en Guinea Ecuatorial a vivir con alegría su misión evangelizadora, exhortando a los fieles a ser testigos activos del Evangelio. “Cristo lo es todo para nosotros”, afirmó con fuerza, invitando a que la fe se traduzca en vida concreta: servicio, fraternidad y compromiso con los demás.

De este modo, León XIV concluye su visita a África dejando un mensaje claro y directo: la fe, vivida como luz, no solo ilumina la vida personal, sino que transforma la historia y convierte a cada creyente en portador de esperanza.

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