La doctora Yaimara Torres, ginecóloga y obstetra de la Clínica Virgen de Guadalupe de Malabo, defiende la lactancia materna. En esta exclusiva, analiza su importancia y el impacto que tiene en el crecimiento del niño. Muchas mujeres, en ocasiones, optan por el biberón para alimentar a sus hijos, argumentando que no desean darles el pecho para evitar que sus senos se deformen. Sin embargo, la doctora Torres no comparte esta afirmación, asegurando que existen ejercicios que ayudan a las madres a recuperar la forma de sus senos, dejándolos en un tamaño similar al que tenían antes de la lactancia.
“Igual que los senos crecen durante el embarazo para poder amamantar al bebé, también lo hacen otros órganos y sistemas, como el abdomen y el útero, que se expanden a medida que avanza el embarazo. No es que la lactancia nos vaya a deformar los senos. No obstante, es importante no dejarlos sueltos; es fundamental utilizar un sostén adecuado después de la lactancia. Las mujeres no deben temer amamantar, ya que es lo mejor que pueden ofrecer a sus bebés”, explica la ginecóloga.
La doctora Yaimara Torres establece una diferencia entre un bebé amamantado y uno alimentado con biberón.
“El desarrollo de un bebé que recibe lactancia materna es más acelerado. Este bebé está mejor preparado, tiene más defensas y se enferma menos. La lactancia materna aumenta su inmunidad y lo protege contra diversas enfermedades respiratorias y digestivas”, señala. Además, añade que «crea un vínculo emocional insustituible entre madre e hijo».
Por otra parte, según la entrevistada, el bebé alimentado con leche de fórmula, por muy buena calidad que tenga, recibe una leche derivada de vacas u otros animales, enriquecida con vitaminas. “El organismo humano no la asimila de la misma manera que la leche materna. Por lo tanto, un bebé que es amamantado experimentará un mejor desarrollo, un aumento adecuado de peso y altura, entre otros aspectos que son cruciales para su crecimiento”, explica Yaimara Torres.
La obstetra también reconoce que hay madres que, lamentablemente, no pueden producir leche y deben optar desde el principio por el biberón. Asimismo, menciona que existen ciertas condiciones médicas que pueden impedir la lactancia materna.
Para la doctora, la lactancia materna es la primera vacuna que recibe el bebé. Por eso ha recomendado a las madres, así como a los padres y familiares, que la lactancia materna no es solo una responsabilidad de la madre, sino un esfuerzo familiar. “Las mamás no deben tener miedo de amamantar. La lactancia materna es el vínculo emocional más saludable que puede existir”, ha concluido.
