Este miércoles, 16 de julio, se cumplen 21 años del accidente del avión de la compañía Air Equateur que se estrelló poco después de despegar del aeropuerto internacional de Malabo cuando cubría la ruta hacia Bata. La tragedia, considerada una de las peores catástrofes aéreas registradas en Guinea Ecuatorial, acabó con la vida de las 85 personas que viajaban a bordo y dejó una profunda huella en la memoria colectiva del país.
La aeronave despegó alrededor de las 08:00 horas, pero pocos minutos después perdió altura y terminó precipitándose en una zona boscosa del distrito de Baney, a unos 35 kilómetros de Malabo, en la isla de Bioko. Las circunstancias exactas del siniestro fueron objeto de investigación, mientras que las labores de búsqueda y rescate se desarrollaron durante varias horas debido a la dificultad para acceder al lugar del impacto.
Los restos del aparato fueron finalmente localizados gracias al apoyo aéreo de un helicóptero perteneciente a una compañía petrolera que participó en el operativo de búsqueda. Sin embargo, las esperanzas de encontrar supervivientes se desvanecieron al confirmarse que ninguno de los ocupantes había sobrevivido al impacto.
Tras la tragedia, el Gobierno organizó un funeral de Estado en homenaje a las víctimas. Los cuerpos recuperados fueron enterrados en un espacio habilitado en el Cementerio Municipal de Elá Nguema, donde familiares, autoridades y ciudadanos despidieron a quienes perdieron la vida en un accidente que conmocionó a todo el país.
Más de dos décadas después, el recuerdo de aquel 16 de julio continúa vivo entre los ecuatoguineanos. Para muchas familias, la fecha sigue representando una jornada de duelo y de homenaje a las víctimas de un siniestro que marcó un antes y un después en la historia de la aviación nacional.
El recuerdo de esta tragedia cobra especial significado en un momento en el que el país también ha vivido recientemente otros sucesos relacionados con el transporte aéreo. Entre ellos figura el accidente del helicóptero militar Z-9, cuyos restos fueron localizados tras varios días de búsqueda, confirmándose el fallecimiento de sus ocupantes. Este hecho ha vuelto a despertar entre muchos ciudadanos la memoria de anteriores episodios que marcaron la historia de la aviación en Guinea Ecuatorial.
Asimismo, en agosto de 2024, un avión de la compañía Ceiba Intercontinental registró un incidente durante su aterrizaje en el aeropuerto internacional de Malabo al sobrepasar el final de la pista. Aunque el suceso no dejó víctimas mortales, tuvo un gran impacto social y se sumó a otros acontecimientos aeronáuticos que han marcado la actualidad nacional en los últimos años.
Aunque separados por más de dos décadas, estos acontecimientos han vuelto a despertar el recuerdo de uno de los episodios más dolorosos de la historia de la aviación nacional. El accidente de Air Equateur de 2005 sigue siendo una referencia inevitable cuando se producen incidentes aéreos en Guinea Ecuatorial, manteniendo vivo el recuerdo de las 85 personas que perdieron la vida aquel 16 de julio.
