Una tradición rusa poco conocida entre la juventud ecuatoguineana se hizo presente en el Centro Cultural Ruso de Malabo con la celebración del Día de la Bendición de la Manzana, una festividad que combina tradición religiosa, cultura y productos de la cosecha. El Centro Cultural Ruso reunió a jóvenes para acercarlos a esta celebración a través de actividades culturales y gastronómicas.
La celebración del Día de la Bendición de la Manzana, conocida en Rusia como Yáblachni Spás, forma parte de los llamados Spás, tres festividades tradicionales vinculadas a la cosecha. Se celebra cada 19 de agosto y coincide con la Fiesta de la Transfiguración del Jesús en la tradición cristiana ortodoxa. En esta fecha, las manzanas y otros frutos de la nueva cosecha son llevados tradicionalmente a las iglesias para ser bendecidos.
Más allá de su dimensión religiosa, la fiesta representa también un momento de agradecimiento por la cosecha, renovación y esperanza. La llegada de los primeros frutos simboliza la abundancia y el paso hacia una nueva etapa del año agrícola.
Para muchos de los asistentes a esta conmemoración rusa, la fiesta era prácticamente desconocida. La celebración despertó curiosidad desde el primer momento, no solo por su significado, sino también por los símbolos y costumbres que la acompañan. Uno de los principales atractivos fue la degustación de tartas de manzana. La manzana ocupa un lugar destacado porque simboliza los frutos de la cosecha y la gratitud por los alimentos obtenidos de la tierra.
El Centro Cultural Ruso dibujó un árbol, símbolo de la naturaleza, la vida y los frutos de la tierra. Los participantes dejaron sobre sus ramas la marca de una manzana y, junto a ella, escribieron un deseo.
Este árbol terminó convirtiéndose así en un espacio colectivo de deseos. Cada marca de manzana representaba una aspiración personal, mientras que el conjunto de todas ellas reflejaba las esperanzas compartidas por los jóvenes que participaron en la celebración.
La actividad permitió que una tradición rusa encontrara una forma de expresión cercana a los jóvenes ecuatoguineanos. Aunque muchos desconocían inicialmente el significado de la festividad, la degustación, los juegos y la actividad del árbol hicieron posible que se acercaran a esta fiesta de una manera entretenida.
