Este 9 de septiembre se celebra el Día Mundial de la Agricultura, una jornada que pone en valor una de las actividades más antiguas y esenciales para la subsistencia de la humanidad. La fecha sirve también para reconocer el trabajo de los pequeños, medianos y grandes productores que, desde el campo, contribuyen a garantizar la producción de alimentos para la población.
Con motivo a esta celebración, Angelina Verónica Mofuman Mitogo Afang, ingeniera agrónoma con años de experiencia en el sector, comparte su visión sobre las oportunidades que ofrece la agricultura en el país, especialmente en la isla de Bioko, así como las dificultades que afrontan quienes trabajan en el campo.
Uno de los principales retos que identifica la ingeniera es la dependencia de las importaciones de productos agrícolas, especialmente de hortalizas. A su juicio, una mayor apuesta por los productores nacionales podría contribuir progresivamente a reducir esta situación.
“Gran parte de las hortalizas que consumimos se sigue importando de nuestros países vecinos. Pero eso no lo veo como un problema. Sin embargo, si en nuestro país se impulsasen políticas para apoyar a agricultores, creo que poco a poco podemos ir reduciendo esa dependencia”, explica.
Desde su experiencia, considera que Guinea Ecuatorial cuenta con condiciones favorables para desarrollar una agricultura capaz de responder a una parte importante de las necesidades del mercado nacional. En el caso de la isla de Bioko, destaca especialmente el potencial de sus tierras y la disponibilidad de terrenos que todavía pueden ser aprovechados para la producción agrícola.
“La agricultura aquí tiene un enorme potencial, pero necesita un impulso mayor. Veo una oportunidad clara: tenemos uno de los recursos más importantes para producir, que es la tierra. Aquí la tierra es muy fértil. Muchos de los productos que importamos, aunque tampoco sean de agricultura, podemos producirlos aquí. El Ministerio de Agricultura debería impulsar políticas que apoyen a los productores”, afirma.
Dedicarse a la agricultura también tiene una dimensión personal para quienes trabajan directamente la tierra. Para Mofuman Mitogo Afang, uno de los momentos más satisfactorios de esta actividad llega cuando el esfuerzo realizado durante meses se transforma en una cosecha.
“Lo más bonito a nivel de trabajar en el campo es cosechar. Ver mis plantas repletas de frutos es como ver el resultado del trabajo arduo que he estado haciendo y del buen trato que les daba a los cultivos”, explica enfatizando que junto a la satisfacción también aparecen dificultades que no siempre están bajo el control del agricultor. Entre ellas menciona las condiciones meteorológicas, el clima y las plagas, factores que pueden afectar directamente al rendimiento de los cultivos.
En este Día Mundial de la Agricultura, la experiencia de esta ingeniera agrónoma demuestra que se deben implementar políticas reales y prácticas de apoyo que permitan a los agricultores nacionales consolidar su actividad. Ya que Guinea Ecuatorial dispone de tierra fértil y condiciones para desarrollar su producción agrícola.
