La proliferación de sectas y nuevos movimientos religiosos en Guinea Ecuatorial ha llevado al obispo de la Diócesis de Bata y administrador apostólico de la Archidiócesis de Malabo, monseñor Miguel Ángel Nguema Bee, a publicar una carta pastoral en la que llama a los cristianos al discernimiento y a una mayor formación en la fe. Bajo el título “Guinea Ecuatorial pertenece a Dios, no a un dios barato”, expresando su preocupación por las prácticas religiosas que, según señala, pueden generar confusión, manipular conciencias o aprovecharse de situaciones de vulnerabilidad.
Uno de los aspectos centrales de esta carta pastoral publicada ayer 29 de este mes en Bata, es la utilización, por parte de determinados grupos, de nombres, símbolos, vestimentas, expresiones o elementos asociados tradicionalmente a la Iglesia Católica. El obispo considera que estas prácticas pueden provocar confusión entre los ciudadanos.
La carta también dedica una parte importante a advertir sobre la mezcla entre determinadas prácticas religiosas, supersticiones y elementos mágicos. El monseñor sostiene que la fe cristiana no puede reducirse a fórmulas o rituales destinados a conseguir determinados resultados.
“Dios no es una mercancía”, afirma el documento, que reclama que ninguna persona sea utilizada económicamente aprovechando sus necesidades espirituales.
La carta contiene igualmente un llamamiento directo a los poderes públicos de Guinea Ecuatorial. El obispo reconoce la libertad de culto y de profesión religiosa contemplada en la Ley Fundamental del país, pero recuerda que su ejercicio debe desarrollarse dentro del ordenamiento jurídico y respetando los derechos de los demás.
“Nos dirigimos respetuosamente a los poderes públicos para solicitar que, dentro de sus competencias y con pleno respeto a la libertad religiosa de todos, presten la debida atención a estas situaciones y adopten, cuando proceda, las medidas previstas por el ordenamiento jurídico. No pedimos restricciones contra ninguna confesión religiosa por el hecho de ser diferente, sino que se garantice que el ejercicio de la libertad religiosa se realice con responsabilidad, respeto a los derechos de los demás y en condiciones que favorezcan la paz y la convivencia armoniosa entre todos los ciudadanos”, solicita.
Con este mensaje, monseñor Miguel Ángel Nguema Bee sitúa el fenómeno de las sectas y nuevos movimientos religiosos como una cuestión que, a su juicio, requiere una respuesta conjunta.
