Tras el incidente, la Policía Nacional abrió una investigación para identificar y localizar al presunto responsable. Después de un mes de búsqueda, labores de rastreo y colaboración ciudadana, los agentes han conseguido dar con su paradero y proceder a su detención a Severo Oburu Ekong Afang de 54 años.
Según las declaraciones atribuidas al detenido, éste habría advertido previamente a tres responsables del Obispado de Malabo sobre una situación que calificó de «alerta máxima» y que, a su juicio, requería una intervención inmediata. Sin embargo, al considerar que sus advertencias no fueron atendidas, habría reaccionado con rabia y cometido el acto que se le atribuye.
Las investigaciones también apuntan a que no sería la primera vez que el ciudadano protagoniza un incidente de esta naturaleza en el mismo recinto religioso. En mayo de 2024, habría roto los cristales de la Catedral de Malabo por motivos similares, un hecho por el que fue interceptado y trasladado al Juzgado de Instrucción número 3 de Malabo.
Dos años después de aquel episodio, el sospechoso vuelve a estar relacionado con otro incidente contra el mismo templo, esta vez mediante un intento de incendio que no llegó a causar daños mayores gracias a la intervención oportuna de los presentes. La Policía Nacional considera estos hechos de especial gravedad.
