El Nzalang Nacional perdió 1-2 contra Burkina Faso en su estreno en la competición y 1-0 ante Sudán en su segundo partido, lo que ha acabado con toda esperanza de clasificación para la fase siguiente. El equipo, dirigido por Juan Micha Obiang, se mostró «inferior» ante sus rivales con un juego que no le ha permitido, al menos, conseguir un empate en esta fase de la competición.
El estilo de juego de Nzalang Nacional es tipo posicional y poco vertical; características que resultan débiles frente a la filosofía futbolística africana, que exige músculos y cabeza, es decir, un fútbol físico y táctico.
En los dos encuentros disputados por el Nzalang, se ha evidenciado que el equipo es flojo tanto en ataque como en defensa, además de carecer de jugadores rápidos que aprovechen los espacios. La afición no reconoce a su equipo, al Nzalang que les ofreció tantas emociones en la pasada CAN 2023 celebrada en Costa de Marfil. El equipo, este año parece carecer de alma y de haber perdido el sentido de familia que le caracterizaba, y que desde 2021 le llevó a ser un equipo de referencia en el continente.
Los hinchas del Nzalang consideran que el bajón del equipo tiene nombre y apellido: señalan al seleccionador Juan Micha, quien, según dicen, su mensaje «desanima» a los jugadores y que habría «perdido la autoridad sobre el equipo». En la rueda de prensa previa al partido ante Sudán, Juan Micha afirmó que la selección de Guinea Ecuatorial sigue siendo un equipo pequeño y que no puede compararse con Alemania o Brasil. Este discurso no fue bien recibido por la afición, que lo calificó de «menos acertado y desmotivador».
Un seleccionador que sale antes de un partido a decir que su equipo es pequeño, genera un clima de desconfianza e inseguridad en sus jugadores. Al adversario se le respeta, pero el equipo tiene que salir a competir y defender el honor de la camiseta, porque hay un pueblo que ha apostado por él. Este, según muchos amantes del fútbol, debería ser el mensaje de un director técnico de cualquier equipo de fútbol.
Juan Micha es hasta ahora el seleccionador más grande que ha tenido el Nzalang Nacional. Sin embargo, la salida precoz del equipo en esta trigésima quinta edición de la CAN obliga reflexionar y reconocer que, como humano ha cometido errores en muchos aspectos durante la competición, ya que ha tomado decisiones que muchos no han llegado a comprender. Precisamente, durante el primer partido contra Burkina Faso, nadie entendió por qué no salieron de inicio Santiago Eneme y Pedro Obiang, dos jugadores que llegaron con un ritmo de competición muy superior al del resto.
La afición pide la cabeza de Micha y le consideran el principal culpable de las dos debacles del equipo en esta AFCON 2025.
Mañana, el equipo juega su último partido ante Argelia. Las posibilidades de ganar son ínfimas y, en caso de hacerlo, se necesitaría que Burkina Faso venciera a Sudán y que los otros mejores terceros no estuvieran mejor posicionados que Nzalang Nacional.
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