El accidente ocurrió cuando la niña intentaba cruzar la carretera en compañía de su madre, con quien regresaba del río cercano al consejo de poblado de Akam. En ese momento, fue embestida por un vehículo conducido por Pedro Ondotú, de 42 años.
Tras el atropello, el conductor decidió entregarse de manera voluntaria a las autoridades policiales. En sus primeras declaraciones, manifestó que la presencia de la menor en la vía le sorprendió a escasa distancia, lo que le impidió evitar el impacto pese a intentar esquivarla.
Según fuentes cercanas al caso, el conductor expresó su arrepentimiento por lo ocurrido y trasladó sus disculpas tanto a la Policía como a la familia de la víctima, asegurando que trató de evitar el desenlace fatal.
En el lugar de los hechos se personaron las autoridades competentes para proceder al levantamiento del cadáver, entre ellas el juez de instrucción del distrito y el médico forense, quienes iniciaron las diligencias correspondientes para esclarecer las circunstancias del accidente.
