iRobot Roomba 205 DustCompactor, análisis: robot de limpieza ideal para ahorrar espacio

Un contenedor más grande y un sistema de trituración de residuos pueden absorber hasta dos meses de basura.

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El iRobot Roomba 205 Dust Compactor es un robot de limpieza interesante debido a su bajo precio y potente aspirado, lo que unido a un tamaño muy reducido lo hace ideal para ahorrar espacio. Si bien tiene ciertos puntos débiles, como un fregado mediocre o que carece de una autonomía extensa, en líneas generales estamos ante un dispositivo con buen rendimiento.

Si te preguntas si merece la pena comprarlo, vamos a profundizar en sus puntos fuertes y débiles. De este modo, sabrás exactamente qué ofrece y si es para ti o debes elegir un modelo distinto.

Pros y contras del iRobot Roomba 205 DustCompactor

A favor
  • Buen precio
  • Su aspirado resulta magnífico
  • Apenas se pierde, choca o atasca gracias a su gran navegación
  • Ocupa poco espacio, ideal para pisos pequeños
  • La app es una de las más intuitivas para este tipo de robots
  • Completa el trabajo muy rápido
  • Es fácil abrir su compartimento de polvo
En contra
  • La instalación es una de las peores de robots de limpieza
  • Su fregado es mediocre, cumple pero sufrirá con las peores manchas
  • Los puntos de carga son algo incómodos
  • Carece de una gran autonomía energética
  • No tiene compartimento de suciedad y agua en su base

Ficha técnica y especificaciones

  • Dimensiones: 35,9 cm de largo x 35,8 cm de ancho x 10,1 cm de altura
  • Peso: 3,83 kg
  • Potencia de aspirado: 7.000 Pa
  • Fregado: Fregado Smarscrub
  • Capacidad: 313 mL aspirado. Puede guardar la suciedad hasta 60 días
  • Navegación: LiDAR y cámara
  • Colores: blanco y negro
  • Precio: desde 278,40 euros

Diseño

Diseño: minimalismo para ahorrar espacio

Estamos ante un robot sobrio perfecto para ahorrar espacio. Es bajito, lo que le permite pasar por debajo de muebles sin problemas, no como otros robots más altos. Sin embargo, lo que más llama la atención es una minimalista base que apenas ocupa espacio. Lo que también resulta un punto positivo es facilidad con la que se saca el compartimento de la suciedad o se incrusta la bandeja con agua. En definitiva, su diseño resulta muy bueno.

Empezaremos por el robot, que está disponible en dos colores: negro y blanco. Son exactamente iguales, tanto en diseño como en prestaciones, lo único que cambia es la pintura. Al margen de este, tiene forma redonda y un tamaño pequeño (35,9 cm de largo x 35,8 cm de ancho x 10,1 cm de alto), especialmente en cuanto a la altura, ya que no integra el radar LiDAR arriba, por lo que no necesita un pivote, lo que le permite colarse entre muebles o sillas.

Por otro lado, está la base, que es una de las más pequeñas que hay en un robot limpiador. Si buscas ahorrar espacio, esta base es para ti, porque ocupa incluso menos que un router.

No obstante, hay un detalle en la base que no convence. Se trata de los dos puntos de carga, sobre los que debemos situar el robot para que obtenga la energía. El problema es que son muy pequeños y, al principio, cuesta insertar el robot en el punto adecuado para que obtenga la energía de ambos conectores. Con el tiempo aprendes a dejarlo en el punto justo, pero de primeras es incómodo.

La navegación es magnífica. Es un robot rápido que calcula muy bien por donde cabe y donde no, por lo que apenas se queda atascado. Lo que también hace genial es repasar los suelos para que no quede ninguna zona con suciedad.

¿Qué pasa si se encuentra una zapatilla o caja con la que no estaba previsto que topase? La rodeará sin problemas. Cuando detecta que hay un objeto, prosigue con su limpieza, sin intentar desplazarlo y evitando chocar contra él.

Aspirado

En este caso, pocas pegas se le pueden poner a un dispositivo de 300 euros que aspira como uno de 800. Posee una gran potencia y resulta capaz de enfrentarse a todo tipo de elementos, desde pelusa hasta pelo de mascota, y es que sí, es una excelente romba para hogares con compañeros animales.

Lo primero que hay que comentar es que cuenta con 7.000 Pa de succión, que es una cifra bastante enorme. En cuanto a los materiales, cuenta con un cepillo de goma y uno lateral que se complementan bien.

En cuanto a su polivalencia de superficies, se comporta bien tanto en parqué, como en cerámica y hasta en alfombras. Obviamente con estas últimas en algún momento tendrás que limpiarlas manualmente, pero para el día a día es muy buena.

Dentro de este apartado también debemos mencionar que la romba almacena la suciedad dentro de ella, en un caja. En teoría puede aguantarla hasta 60 días, pero esto depende de cuántas veces la pongas a limpiar y la suciedad que recoja.

Fregado

Fregado

Fregar es una palabra muy generosa para lo que hace este robot. Básicamente, pasa una mopa húmeda por el suelo, lo que borrará las manchas líquidas y las más sencillas de eliminar, pero no aquellas que resecas o encalladas.

Esta no es una de esas roombas que integran una mopa giratoria, o doble mopa giratoria, que frota el suelo con presión. No, aquí tenemos un trapo que el robot pasa por la superficie.

Otro detalle a tener en cuenta es que no cuenta con una estación con depósito de agua. Para humedecer la mopa y que el robot pueda «fregar», hay que extraer un comparimento alojado en el propio dispositivo y llenarlo de agua. El proceso de rellenar el agua resulta simple e intuitivo. Básicamente sacamos un compartimento del dispositivo, lo llenamos de agua y lo incrustamos en el robot de limpieza.

Aplicación

Aplicación

La aplicación del iRobot Roomba 205 Dust Compactor es bastante intuitiva de utilizar una vez que la has instalado, porque te permite configurar rápidamente los modos de limpieza. Además, ofrece un gran número de modalidades, que se adaptan tanto a tu hogar como a lo que necesites en ese momento. Eso sí, la instalación es rematadamente tediosa, la app falla de primeras y apenas viene con instrucciones adecuadas. Si no has tenido jamás un robot de limpieza, posiblemente necesites ayuda al instalar este.

Una vez la instalas, paradójicamente su aplicación es una de las más intuitivas que hay para este tipo de dispositivos. No solo resulta muy sencilla de comprender y no tiene menús raros, sino que es fácil establecer cómo quieres que actúe el robot, como, por ejemplo, si necesistas excluir una habitación, la profundidad de la limpieza o quieres crear más rutinas.

Autonomía

Limpia sin problemas pisos pequeños y medianos, y hasta grandes, pero si tienes uno de ya más de 120 m2, no te recomendamos. Entonces mejor uno con mayor autonomía, puesto que tendrá que cargarse entre medias entre limpieza y limpieza, lo que resulta un poco tedioso, aunque si no haces una limpieza máxima (con todas las prestaciones al máximo), será capaz de limpiar pisos grandes con pocos problemas.

Durante el tiempo que no está limpiando se queda en su base, que, como comentamos en el apartado de diseño, es enana. Esto hace que se quede ahí sin incordiar, debido a sus reducidas dimensiones.

Precio del iRobot Roomba 205 DustCompactor

Puedes obtenerlo por menos de 280 a través de Amazon, concretamente, a un precio de 278,40 euros. Si entras en su página web, observarás que marca un precio de 499 euros, fue la cantidad por la que salió, una que nos resulta excesiva por este dispositivo. Aunque, por la primera cantidad, 278,40 euros, es una compra que merece la pena.

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