La misión Adventista sigue en el punto de mira del Gobierno a pocas semanas del inicio del año escolar

Con el fin de dar solución a la situación interna que atraviesa esta Iglesia, el Primer Ministro del Gobierno, Manuel Osa Nsue, se ha reunido con la delegación de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Tras 25 días de negociaciones desde el primer encuentro, las partes se han vuelto a citar en la sede de la Presidencia del Gobierno para presentar conclusiones, obtener la paz y recuperar la normalidad.

La comitiva eclesiástica estuvo encabezada por destacados líderes religiosos de la misión adventista mundial, entre ellos el pastor Udo, presidente de la División de África del Oeste, el pastor Owolabi (presidente de la Unión de África Central) y el pastor Same (secretario ejecutivo de la División de África del Oeste). El objetivo de esta cita ha sido poner un punto final a un enconado conflicto interno que amenazaba con la misión en el país, afecta a la convivencia de los feligreses y peligra la actividad educativa de cerca de 6.000 estudiantes del país .

Durante el encuentro, Manuel Osa Nsue instó con firmeza a los líderes a abandonar cualquier postura separatista o confrontativa y centrarse en la misión espiritual de la iglesia. Igualmente recalcó el interés prioritario del Estado en que la crisis quede completamente resuelta antes del regreso de la delegación internacional. No se trata solo de un litigio eclesiástico: la inestabilidad interna estuvo a punto de dejar sin escolarización a miles de alumnos en todo el territorio nacional, una consecuencia social que el Ejecutivo se negó a permitir.

Por su parte, la cúpula de la Iglesia Adventista expresó su agradecimiento a la administración ecuatoguineana por optar por la mediación en lugar de una vía más rápida y directa como la sería el cierre definitivo de la misión en Guinea Ecuatorial.

Los pastores hicieron una notable autocritica pública, reconociendo que acudir al Gobierno por la incapacidad de resolver disputas internas supone un fracaso institucional.

Asimismo, se disculparon formalmente ante la población ecuatoguineana por los perjuicios causados y confirmaron que agotarán todas las vías de reconciliación antes de aplicar las estrictas sanciones que contempla su propio reglamento interno.

Al final del encuentro el Primer Ministro entregó a la delegación de adventista un ejemplar de la escultura Elat Moyong, una obra artística que representa la unidad entre los pueblos de Guinea Ecuatorial, una unidad, insistió el Primer Ministro, es la que debe reinar por siempre en el seno de la Iglesia adventista, con la misión de mantener en unidad a los feligreses que reúnen.

Con esta mediación, el Ejecutivo reafirma su capacidad para imponer el orden, mediar en tiempos de crisis y garantizar que las instituciones sigan sirviendo al pueblo sin perjudicar la armonía y la cohesión entre los hijos de la República de Guinea Ecuatorial.

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