La ceremonia de apertura ha reunido a representantes de diversas instituciones nacionales y a especialistas de los organismos de Naciones Unidas en un espacio de formación, intercambio de experiencias y trabajo conjunto. La misión está liderada por la Oficina del Coordinador Residente de las Naciones Unidas, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), en colaboración con el Gobierno.
Durante el acto de apertura, el Coordinador Residente del Sistema de las Naciones Unidas en Guinea Ecuatorial, Ngoy Nsenga, ha señalado que fortalecer las capacidades y la coordinación de las instituciones constituye una inversión estratégica para proteger a las personas, reforzar el bienestar de la población y promover el desarrollo sostenible. El representante de Naciones Unidas ha destacado que la cooperación entre el Gobierno y el organismo internacional es clave para construir instituciones inclusivas y eficaces, y ha reafirmado el compromiso de seguir acompañando al país en esa tarea.
Por su parte, la Secretaria de Estado encargada de Políticas Multilaterales, Mari Cruz Evuna Andeme, ha subrayado que nadie se proclama voluntariamente refugiado, exiliado, desplazado o apátrida, y ha invitado a los asistentes a tener presente esa realidad a lo largo de los trabajos. La responsable ecuatoguineana ha advertido de que la falta de una gestión migratoria adecuada puede favorecer la explotación, la trata de personas, el tráfico ilícito de migrantes, la explotación laboral, la falsificación documental y otras formas de delincuencia organizada.
Sobre los contenidos, durante los cinco días especialistas de las Naciones Unidas compartirán conocimientos técnicos y acompañarán a las instituciones nacionales en la identificación de acciones concretas para fortalecer los marcos de protección y gobernanza. Entre los temas previstos figuran el seguimiento de las recomendaciones internacionales en materia de derechos humanos, la protección de personas refugiadas y apátridas, el fortalecimiento de los sistemas nacionales de asilo, la gobernanza migratoria y las estrategias para prevenir y combatir la trata de personas.
Asimismo, los participantes trabajarán en la definición de mecanismos de coordinación y hojas de ruta que permitan convertir los conocimientos adquiridos en resultados sostenibles. La organización ha presentado la formación como una inversión en el desarrollo humano y en el fortalecimiento de las instituciones que acompañan y protegen a la población, más allá de una actividad puntual de capacitación.
La iniciativa se enmarca en el Marco de Cooperación de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible 2024-2028, que orienta la relación entre el país y el organismo hacia la promoción de instituciones eficaces, inclusivas y responsables. A través de esta colaboración, Guinea Ecuatorial y las Naciones Unidas mantienen una línea de trabajo conjunta orientada a que los derechos humanos, la protección de las personas y la inclusión sean la base de un desarrollo que no deje a nadie atrás.







