El fenómeno es conocido por los usuarios, quienes experimentan discusiones acaloradas y la necesidad de expresar sus opiniones en línea. La investigación, publicada en la revista JAMA Network Open, fue liderada por Roy Perlis, Director del Centro de Salud Cuantitativa del Hospital General de Massachusetts. Se realizó una encuesta a 42,597 adultos estadounidenses entre noviembre de 2023 y enero de 2024. Los investigadores analizaron la frecuencia del uso de las redes sociales y su relación con la irritabilidad a través de una prueba diseñada para medir estos sentimientos.
Los hallazgos revelan que aquellos que publican en redes sociales varias veces al día son más propensos a experimentar enojo. De hecho, el 16,2% de los encuestados que publica con frecuencia mostró niveles de irritabilidad significativamente más altos. Quienes acceden a estas plataformas más de una vez al día obtuvieron 1,43 puntos adicionales en la escala de irritabilidad, mientras que los que las utilizan la mayor parte del día alcanzaron 3,37 puntos más. Los usuarios de X y TikTok, en particular, mostraron niveles elevados de enojo. Las discusiones frecuentes, independientemente de la afiliación política, también están asociadas con respuestas de ira. Sin embargo, aquellos que simplemente consumen noticias muestran una leve disminución en sus niveles de enfado.
Implicaciones para la salud mental
El estudio no profundiza en la dependencia de las redes sociales, pero Simone Digennaro, Profesor Asociado en Italia, sugiere que este fenómeno puede ser un «efecto doble». Las comunidades digitales pueden tener un impacto significativo en la salud mental, y aunque se ha vinculado su uso con ansiedad y depresión, los expertos señalan que la irritabilidad merece una investigación más exhaustiva.
Ignacio Morgado, Catedrático en la Universidad Autónoma de Barcelona, sostiene que las personas tienden a buscar información que refuerce sus creencias, fenómeno conocido como sesgo de confirmación. Este comportamiento puede intensificar las interacciones negativas en línea.
El estudio también revela diferencias en la irritabilidad según la edad. Hilario Blasco, Director de EMOOTI Bienestar Emocional, destaca que los adultos mayores de 65 años presentan menores niveles de irritabilidad, lo cual es comprensible dado su menor exposición a las redes sociales. Digennaro enfatiza la necesidad de observar tanto a las nuevas generaciones como a los adultos en el contexto del uso de la tecnología.
Las interacciones en línea, aunque pueden ser enriquecedoras, también tienen el potencial de amplificar la irritabilidad y el enojo, sugiriendo la necesidad de un uso más consciente y moderado de estas plataformas.
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