Según datos oficiales proporcionados por la Universidad Nacional de Guinea Ecuatorial (UNGE), un total de 6.176 estudiantes fueron examinados, consolidando esta convocatoria como una de las más concurridas de los últimos años. De esta cifra, 3.296 alumnos realizaron las pruebas en Malabo, mientras que 2.880 lo hicieron en Bata.
Resultados por ciudad
En Malabo, los resultados muestran que 1.794 estudiantes, equivalentes al 54,44%, fueron declarados APTO tras superar con éxito las distintas pruebas. Por otro lado, 1.340 alumnos no lograron alcanzar la calificación mínima requerida, representando un 40,66% de NO APTOS, mientras que 162 candidatos no se presentaron a los exámenes, lo que supone un 4,91% de ausencias.
En Bata, los datos se mantienen en una línea muy similar. De los 2.880 estudiantes evaluados, 1.533 obtuvieron la calificación de APTO, lo que representa el 53,23%. En cambio, 1.347 alumnos resultaron NO APTOS, con una tasa de suspensos del 46,77%.
Evaluación técnica del proceso
Las pruebas de selectividad, organizadas bajo la supervisión directa de la UNGE, constaron de exámenes en lengua, historia, materias específicas según la orientación académica, y una evaluación general. Tanto en Malabo (Región Insular) como en Bata (Región Continental), los exámenes se realizaron en diversas localizaciones habilitadas para garantizar un entorno adecuado y seguro para los estudiantes.
Desde el punto de vista institucional, los resultados han sido valorados con cautela pero con tono optimista, teniendo en cuenta que la cifra de aprobados se mantiene en torno al 54% en ambas regiones, lo cual es positivo, aunque aún insuficiente, ya que se podría aspirar a mejores resultados mediante la implementación de estrategias de refuerzo en los procesos de preparación en las fechas previas a los exámenes, para reducir mucho más la brecha de suspensos.
Desde la UNGE, una fuente del entorno de dichas pruebas ha destacado el compromiso del personal docente, correctores, coordinadores y voluntarios que participaron en el proceso. “Nuestro reto es no solo evaluar, sino también construir una cultura de esfuerzo académico sostenido, desde el bachillerato hasta la universidad”, ha asegurado.
Los datos generales de esta convocatoria revelan que más de 3.300 estudiantes (el 54%) han logrado un «APTO» para acceder a la formación universitaria , lo que representa una oportunidad concreta para fortalecer el capital humano del país. No obstante, el alto porcentaje de suspensos (más del 40%) en ambas regiones del país plantea la existencia de desafíos inmediatos en términos de calidad y esfuerzo, orientación pedagógica y apoyo a los estudiante.
El fenómeno de los no presentados también llama la atención, especialmente en Malabo, donde 162 estudiantes (casi el 5%) no acudieron a las pruebas. Las causas, aunque no reveladas, podrían ir desde motivos personales hasta problemas de logística o documentación, y requieren una evaluación específica para evitar que se repitan en futuras ediciones.
La convocatoria de junio 2025 cierra con un balance positivo, dentro de lo que cabe, aunque todavía lejos de los estándares óptimos de rendimiento. El sistema educativo ecuatoguineano mantiene el reto de elevar los niveles de aprobación y garantizar que más jóvenes culminen su trayectoria preuniversitaria con éxito. Los datos actuales deben servir como base para una reflexión profunda y acciones concretas orientadas a mejorar la calidad educativa en todos los centros del país, mediante la aplicación estricta de las normas ya existentes.
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