La República de Benín -país situado en África occidental-, ha vivido un episodio de tensión política que ha dejado a la población en estado de alerta. Se desataron horas de confusión ayer domingo cuando un grupo de militares apareció en la televisión estatal, proclamando la destitución del presidente, Patrice Talon. Sin embargo, las autoridades gubernamentales rápidamente desmintieron el anuncio, afirmando que el intento de golpe de Estado había sido frustrado y que trece de los involucrados habían sido detenidos.
Los ciudadanos de Benín despertaron con un mensaje pregrabado en la Oficina de Radio y Televisión de Benín (RTB), donde varios uniformados anunciaban la creación de un “Comité Militar para la Refundación de la República”. En este mensaje, se afirmaba que Talon había sido destituido y que el Teniente Coronel, Tigri Pascal asumiría el liderazgo del nuevo comité. Este anuncio se repitió en bucle, generando inquietud en la población.
Las calles de Cotonú, la capital, estaban desiertas mientras los medios de comunicación reportaban la presencia de vehículos militares en las calles. Aunque no se confirmaron enfrentamientos, la embajada de Francia advirtió sobre disparos en un cuartel militar cercano a la residencia presidencial, instando a sus ciudadanos a permanecer en casa.
Respuesta del Gobierno
El Ministro del Interior y Seguridad Pública, Alassane Seidou, apareció en el mismo canal de televisión para asegurar que el intento de golpe había sido orquestado por un pequeño grupo de soldados descontentos. Seidou destacó la lealtad del pueblo beninés y de sus líderes hacia la República, afirmando que la situación había sido controlada y que el presidente se encontraba a salvo.
La Guardia Republicana logró restablecer el orden en la sede de la RTB, y aunque varios golpistas fueron arrestados, el Teniente Coronel Pascal Tigri logró escapar, junto con otro cómplice.
Reacciones internacionales
El intento de golpe no pasó desapercibido en el ámbito internacional. La Comisión de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) condenó enérgicamente la acción, describiéndola como una subversión de la voluntad del pueblo. Asimismo, el presidente de la Unión Africana, Mahmoud Ali Yousouf, expresó su rechazo a cualquier forma de intervención militar en los asuntos políticos de la región.
El Ministro de Exteriores de Bélgica también se unió a las condenas, haciendo un llamado al respeto por los procesos democráticos, especialmente con las elecciones presidenciales programadas para abril de 2026.
Patrice Talon, quien asumió la presidencia en 2016 y fue reelegido en 2021, ha enfrentado críticas por lo que algunos consideran un deterioro de la democracia en Benín. A medida que se acercan las elecciones, su partido ha designado al Ministro de Economía y Finanzas, Romuald Wadagni, como candidato presidencial, ya que Talon no podrá postularse nuevamente debido a los límites constitucionales.
Este episodio de inestabilidad en Benín se produce en un contexto regional tenso, marcado por recientes golpes de Estado en otros países de África occidental, como Guinea-Bisáu. La situación actual plantea interrogantes sobre el futuro político de Benín y la fortaleza de sus instituciones democráticas.
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