El papa León XIV ha lanzado este martes, 7 de abril un contundente mensaje contra la creciente tensión internacional tras las amenazas de Estados Unidos a Irán, calificando como “realmente inaceptable” cualquier advertencia dirigida contra todo un pueblo.
En una breve intervención ante periodistas a las puertas de su residencia en Castel Gandolfo, el Pontífice, primero en italiano y luego en inglés, ha expresado su preocupación por el ultimátum emitido por el presidente estadounidense Donald Trump, quien habría advertido sobre la posibilidad de una acción devastadora contra Irán si no se cumplen ciertas condiciones relacionadas con el estrecho de Ormuz.
El Papa ha insistido en la urgencia de la paz, recordando su mensaje del pasado Domingo de Pascua durante la bendición Urbi et Orbi, en el que instó a quienes tienen el poder a “deponer las armas” y optar por el diálogo en lugar de la fuerza. Ha subrayado que, aunque existen implicaciones de derecho internacional, la situación debe entenderse sobre todo como una cuestión moral, centrada en el bienestar de los pueblos.
En este sentido, León XIV ha puesto especial énfasis en las consecuencias humanas de una eventual guerra, llamando a pensar en los más vulnerables, especialmente niños y ancianos, que serían las principales víctimas de una escalada del conflicto.
“Quisiera invitar a todos a pensar de corazón en los tantos inocentes, tantos niños, tantos ancianos, totalmente inocentes”, ha expresado.
El Pontífice ha recordado que, desde el inicio de la crisis, la Santa Sede ha abogado por el diálogo y la negociación como única vía para resolver el conflicto sin recurrir a la violencia. Sin embargo, ha lamentado que la situación haya evolucionado hasta un punto crítico.
Además, ha hecho un llamado directo no solo a la oración, sino también a la acción cívica, invitando a los ciudadanos a comunicarse con sus representantes políticos, incluidos miembros del Congreso, para exigir el fin de la guerra:
“No queremos la guerra, queremos la paz. Somos un pueblo que ama la paz”.
En su mensaje en inglés, el Papa ha reiterado su rechazo a la violencia y ha pedido a todas las personas de buena voluntad trabajar por la paz, condenando especialmente una guerra que muchos consideran injusta y que, lejos de resolver los problemas, agrava la situación global.
Finalmente, León XIV ha alertado sobre el impacto de los conflictos en un contexto ya marcado por crisis económicas y energéticas, así como por la creciente inestabilidad en Oriente Medio. Ha denunciado que los ataques contra infraestructuras civiles violan el derecho internacional y reflejan odio, división y destrucción, e instó a los ciudadanos de todos los países implicados a alzar su voz en favor de la paz.









