Durante su intervención, el Pontífice ha expresado su gratitud por haber podido realizar esta gira por África, que ha definido como un mensaje de paz en un contexto internacional marcado por conflictos y reiteradas violaciones del derecho internacional. Según ha explicado, el viaje tuvo también un carácter pastoral, con el objetivo de acercarse a las comunidades locales y fortalecer su fe.
A lo largo de su recorrido por Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial, el Papa siguió simbólicamente los pasos de San Agustín, promovió llamados a la paz en regiones con tensiones y fue recibido con entusiasmo por fieles que lo acogieron con cantos, danzas y manifestaciones de alegría.
Al referirse a Guinea Ecuatorial, el Papa ha centrado su atención en la visita a la prisión de Bata, que ha calificado como uno de los momentos más intensos del viaje. Ha Relatado que los internos lo recibieron cantando con fuerza una canción de acción de gracias a Dios y al propio Pontífice, mientras le pedían oraciones “por sus pecados y su libertad”. Este gesto, ha afirmado que, le ha impresionado profundamente, hasta el punto de señalar que nunca había presenciado algo similar.
«No puedo olvidar lo que ocurrió en la prisión de Bata, en Guinea Ecuatorial, os prisioneros cantaban a todo pulmón una canción de acción de gracias a Dios y al Papa, pidiéndole que rezara ‘por sus pecados y su libertad’. Nunca había visto nada igual», ha asegurado el sucesor de Pedro.
El encuentro continuó con un momento de oración conjunta, en el que los reclusos rezaron el “Padre Nuestro” junto al Papa bajo una intensa lluvia, lo que este interpretó como un signo auténtico del Reino de Dios.
Ese mismo día, pese a las condiciones meteorológicas, el Pontífice participó en un encuentro con jóvenes en un estadio de esta ciudad de Bata, en un ambiente que describió como una celebración de la alegría cristiana. Durante el evento, varios jóvenes compartieron testimonios sobre cómo el Evangelio ha influido en sus vidas, orientándolos hacia un desarrollo personal más libre y responsable.
La visita concluyó con una celebración eucarística al día siguiente, que, según el Papa, puso un cierre significativo tanto a su estancia en Guinea Ecuatorial como al conjunto del Viaje Apostólico. Asimismo, ha expresado su agradecimiento a las autoridades civiles y a los representantes religiosos que hicieron posible el desarrollo de la visita, destacando que la experiencia vivida constituye un “tesoro inestimable” para su ministerio.









