El exlíder guerrillero de 81 años fue declarado ganador de las elecciones de enero con el 72% de los votos, tras una contienda marcada por incidentes violentos.
En su discurso inaugural, Museveni destacó su historial económico desde que llegó al poder en 1986. La economía está en camino de un crecimiento de dos dígitos en el próximo año fiscal, a medida que comienza la producción de petróleo crudo.
Han aumentado las especulaciones sobre los planes de sucesión de Museveni. Se cree que favorece a su hijo, el jefe militar Muhoozi Kainerugaba, como su sucesor, aunque ha negado haberlo preparado para el cargo.
La estrella del pop Bobi Wine, que quedó en segundo lugar detrás de Museveni en las dos últimas elecciones, se encuentra exiliado en Estados Unidos tras huir de una redada militar en su casa después de la votación.









