El vicepresidente de la República, Nguema Obiang Mangue, ha presidido en la Jefatura de Estado una reunión del Comité Nacional de Emergencias Sanitarias en la que se analizaron las acciones necesarias para proteger al país ante la amenaza que representa la expansión de nuevos casos de Ébola en varias zonas del continente africano.
Durante la sesión se ha autorizad un presupuesto de 30,5 millones de francos CFA destinado a la compra urgente de insumos médicos, equipos de protección individual para el personal sanitario, reactivos de diagnóstico y otros materiales necesarios para fortalecer la capacidad de respuesta nacional. La financiación también permitirá intensificar la formación especializada de los profesionales encargados de la vigilancia epidemiológica y la atención de posibles casos sospechosos.
Como parte de las nuevas disposiciones, el Ejecutivo ha decidido establecer una cuarentena obligatoria para todas las personas que lleguen al país procedentes de Uganda y de la República Democrática del Congo, territorios donde se han registrado brotes activos de la enfermedad. La medida irá acompañada de evaluaciones médicas exhaustivas con el fin de detectar cualquier posible contagio antes de que los viajeros entren en contacto con la población.
Las autoridades también han ordenado reforzar los controles en aeropuertos, puertos y fronteras terrestres mediante la utilización de cámaras termográficas, sistemas de vigilancia epidemiológica y espacios especialmente habilitados para el aislamiento preventivo de viajeros de riesgo. Paralelamente, se prevé fortalecer la capacidad operativa de los centros hospitalarios para garantizar una respuesta rápida ante cualquier eventualidad.
Durante el encuentro, Nguema Obiang Mangue ha subrayado la importancia de evitar la entrada del virus en el territorio nacional, al considerar que un eventual caso positivo podría tener repercusiones no solo en la salud pública, sino también en sectores estratégicos para la economía del país, como los hidrocarburos, el turismo y la pesca.
El Comité Nacional de Emergencias Sanitarias mantendrá reuniones periódicas para evaluar la evolución de la situación epidemiológica en la región y adaptar las medidas de prevención en función del nivel de riesgo existente. Según lo acordado, el Gobierno continuará reforzando los mecanismos de vigilancia con el objetivo de preservar la seguridad sanitaria nacional y prevenir la propagación de la enfermedad.









