Los datos difundidos por el INEGE muestran un cambio en la dinámica de la economía nacional. Aunque la comparación con el mismo periodo del año anterior continúa reflejando una evolución negativa, la comparación trimestral evidencia una recuperación de la actividad económica, impulsada principalmente por el comportamiento del sector de los hidrocarburos.
Según el informe, la caída interanual del PIB estuvo condicionada por la disminución del 11,1 % en la producción petrolera respecto al primer trimestre de 2025. No obstante, frente al cuarto trimestre del pasado año, la economía creció un 1,7 %, gracias al incremento del 13,7 % en la producción de gas y derivados del petróleo.
El documento también destaca el comportamiento favorable del PIB no petrolero, que aumentó un 1,7 % en términos interanuales. Este crecimiento estuvo respaldado por el desempeño de las industrias agroalimentarias (9,8 %), electricidad, agua y gas (24,7 %), actividades financieras (9,6 %), restaurantes y hoteles (7,0 %) y comercio (4,5 %). Sin embargo, en términos trimestrales, la actividad no petrolera descendió un 1,9 %, debido principalmente al efecto de la contención del gasto público.
Por sectores, la contracción interanual de la economía fue atribuida principalmente a las aportaciones negativas del sector primario, con −3,4 puntos porcentuales, y del sector secundario, con −1,2 puntos porcentuales. En contraste, el sector terciario contribuyó positivamente con 0,4 puntos porcentuales, mitigando parcialmente la caída del conjunto de la actividad económica.
En comparación con el trimestre anterior, la recuperación estuvo liderada por el sector secundario, que aportó 2,7 puntos porcentuales al crecimiento del PIB, seguido del sector primario, con 0,4 puntos porcentuales. Por el contrario, el sector terciario restó 1,4 puntos porcentuales al crecimiento económico, como consecuencia del impacto de la reducción del gasto público.









