“Ya se me pasará”. Es una de las frases que, ante un malestar o los primeros síntomas de una enfermedad, lleva a muchos ciudadanos a esperar en casa antes de acudir a un centro sanitario. Una actitud que, según advierten profesionales de la salud, puede terminar agravando cuadros que inicialmente podrían haber sido tratados de manera más sencilla. Esta práctica, que continúa siendo frecuente en parte de la sociedad.
El director general de Coordinación de Lucha contra las Enfermedades de Transmisión Sexual, VIH/SIDA, Tuberculosis y Hepatitis, Gonzalo María Mba Eyang, ha llamado a la población a cambiar esta actitud y acudir a profesionales sanitarios ante la aparición de síntomas, en lugar de esperar a que el problema desaparezca por sí solo.
“El problema reside por nuestras creencias culturales y los mitos. También en la automedicación en casa. También puede ser porque la gente va a las farmacias o supuestas clínicas, creyendo que ahí pueden tener la buena asistencia, pero ya luego cuando ven que no, es cuando van al hospital”, ha explicado.

El retraso de ir al hospital no solo puede permitir que una enfermedad avance, sino que también puede dificultar su tratamiento.
“Cuando la enfermedad ya está avanzada, el tratamiento ya no es fácil. Esos tratamientos que la gente hace antes de ir al hospital esperando el tiempo, les hace complicar ciertas enfermedades que padecen”, ha advertido el doctor.
Cuando un niño presenta fiebre, ha explicado Mba Eyang, algunos padres pueden optar por acudir a una farmacia cercana y adquirir medicamentos a crédito antes que trasladarse a un hospital por miedo a no poder pagar la atención.
Según ha explicado, el Plan de Mejora Urgente de los Hospitales Públicos contempla que:
«Si un ciudadano tiene necesidad de una asistencia médica, que se le atienda puntualmente. Ya luego se le va a exigir el derecho a pagar. Si no tiene en el preciso momento, se le puede abrir un calendario de pago. Lo que no se le puede hacer es negarle la asistencia”, ha asegurado.




