Las víctimas son la esposa de Salvador Nsue Nguema, tres de sus hijos y dos nietos. El hombre, único superviviente de la familia, resultó herido y, hasta el momento en que AhoraEG recabó esta información, permanecía hospitalizado por las quemaduras sufridas.
La familia había recurrido al uso de velas para alumbrarse tras la interrupción del suministro eléctrico. Según ha explicado Nsue Nguema, antes de acostarse para descansar, los niños permanecían en el salón de la vivienda. Las primeras hipótesis apuntan a que una de las velas pudo originar el fuego.

Asimismo, el afectado ha señalado que las rejas instaladas en puertas y ventanas dificultaron el acceso al interior durante las labores de auxilio. Además de las pérdidas humanas, el incendio destruyó los bienes de la familia, por lo que solicita ayuda para hacer frente a su situación.

La tragedia recuerda a otro suceso ocurrido meses atrás en Malabo, cuando Cosme Nguema Ondo perdió a su esposa, Andrea Nguema Nguema, embarazada, y a sus seis hijos tras el derrumbe de un muro de contención sobre su vivienda en el barrio de Acrópolis.
Según la información recabada por AhoraEG, ambos supervivientes de los dos sucesos proceden de Nkahale Yebiveñ, localidad del distrito de Añisok, un origen común que vincula las dos tragedias familiares.




