Según relata su madre, Marcelina Mayé, la menor está en tratamiento médico desde que tenía apenas 6 meses de vida. Actualmente presenta un infarto a nivel de la columna, complicación derivada de su enfermedad, y los médicos han indicado que necesitaría un trasplante de médula ósea para poder recuperar su vida habitual.
La familia vive con muy pocos recursos económicos y no puede hacer frente a los gastos que conlleva la enfermedad: consultas médicas, medicamentos, pruebas médicas y posible evacuación.
Ante esta difícil situación, Marcelina Mayé se ha acercado a los medios de comunicación nacionales para dar a conocer el caso de su hija y lanzar un llamamiento urgente de auxilio.
Pide ayuda al pueblo de Guinea Ecuatorial, a las personas de buena voluntad, a las empresas y, de manera especial, a la primera dama de la nación, para que le tiendan una mano y su hija pueda volver a caminar y soñar.
Cualquier ayuda, por pequeña que sea, será de gran valor para devolverle la sonrisa a Inmaculada.
Para ayudas, contactar con la familia a través de los medios locales.
Que el Señor toque los corazones solidarios.





