Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la salud sexual es un aspecto fundamental para la salud y el bienestar generales de las personas, las parejas y las familias, así como para el desarrollo económico y social de las comunidades y los países. La salud sexual, considerada afirmativamente, requiere un enfoque positivo y respetuoso de la sexualidad y las relaciones sexuales. La OMS sostiene que la capacidad de los hombres y las mujeres para lograr la salud y el bienestar sexuales depende de su:
- Acceso a información integral de buena calidad sobre sexo y sexualidad;
- Conocimiento de los riesgos que pueden correr y su vulnerabilidad ante las consecuencias adversas de la actividad sexual sin protección;
- Posibilidad de acceder a la atención de salud sexual;
- Residencia en un entorno que afirme y promueva la salud sexual.
Los problemas relacionados con la salud sexual son de amplio alcance incluyendo las consecuencias negativas o los trastornos tales como:
- Infecciones con el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), infecciones de transmisión sexual y del aparato reproductor, así como sus consecuencias adversas (por ejemplo, cáncer e infertilidad);
- Embarazos no deseados;
- Disfunción sexual;
- Violencia sexual; y
- Prácticas nocivas (entre ellas la mutilación genital femenina).
Silvia Pardo, periodista especialista en temas de salud y bienestar, en una publicación para el medio Infobae, explica que con frecuencia, las preocupaciones cotidianas, el trabajo, el cuidado de los hijos y otros compromisos suelen absorber la atención y llevar al descuido de la relación de pareja. Esta dinámica frecuente genera estrés y ansiedad, lo que repercute de manera negativa en la vida sexual.
Según la especialista, las consecuencias abarcan desde dificultades en la comunicación hasta disfunciones que afectan la vida sexual y el vínculo afectivo. La sobrecarga mental tiene consecuencias en el bienestar íntimo, con una baja del deseo y sus consecuencias en los encuentros con la pareja.
¿Cómo pueden impactar estos trastornos y de qué manera gestionarlos para una mayor plenitud? Según recoge el texto, el doctor Sergio Pasqualini, director de Halitus Instituto Médico y presidente de Fundación REPRO, afirma que «una vida sexual satisfactoria no solo fortalece el vínculo de pareja, sino que también favorece la fertilidad. El deseo, la excitación y el orgasmo son, en sí mismos, un «ejercicio aeróbico» de intensidad que aumenta la circulación, mejora la oxigenación, y el aporte de nutrientes, libera hormonas, eleva el bienestar y favorece que el sistema reproductivo funcione en su mejor versión», destacó el médico.
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