En esta entrevista, Manuel Ondo Ndong ha atendido a los profesionales de la información con la elegancia y coherencia, que siempre le han caracterizado cada vez que se ha presentado una ocasión de conversar con este monumento viviente de la literatura ecuatoguineana.
1. ¿Qué le motivó a Ndong regresar a su pueblo natal después de su jubilación como funcionario?
Vivir en el pueblo, especialmente después de jubilarse, ofrece muchas ventajas. En el caso del protagonista Ndong, eso supone llevar una vida de cierto sosiego en un ambiente natural con la comunidad y la familia. Además, resulta una vida menos costosa.
2. El libro menciona el misterio de las hojas de nipa ¿Podría contarnos más sobre este enigma y su significado en la historia?
En la novela se resalta la importancia de los árboles frutales en general, con énfasis en la palmera de nipa. Esa planta tiene valores tanto económicos como nutricionales, incluso ecológicos. Más allá de estos aspectos beneficiosos para el hombre, la escena de la caída de Rafa Afana en el bosque, y recogida por su nieta Josefina, es un pretexto para concienciar sobre la parte nociva de ciertos productos de los que se sirve a diario la comunidad sin sospecha alguna de sus eventuales peligrosidades. La sustancia química llamada cianuro, que se halla en hojas de nipa o en la yuca, resulta muy tóxica para los seres humanos. Cuando se la ha inhalado alguien, su nivel de perniciosidad puede llevar a la muerte ya que, según indican los estudios, es capaz de bloquear el transporte del oxígeno a las células.
3. La Primera Guerra Mundial y la incursión de alemanes y cameruneses son parte de la historia ¿Cómo influyó este evento en la comunidad?
La novela recoge ese evento histórico para rememorar algunos de los periodos importantes ocurridos en nuestro territorio a lo largo de los años. Sucedió en el segundo año de la Guerra cuando, efectivamente, cerca de mil soldados y oficiales del ejército alemán con decenas de miles de cameruneses atravesaron la frontera y entraron en la entonces Guinea Española en busca de refugio. Prefirieron buscar ayuda en nuestra tierra antes de rendirse ante sus adversarios británicos y franceses que se encontraban también en Camerún. Desde el punto de vista social, la llegada de esas tropas a Guinea causó cierto malestar general, tanto en el Golfo de Guinea como en la península ibérica. Se produjeron crisis humanitaria y diplomática enormes.
4. La francmasonería en Gabón y Guinea es un tema intrigante ¿Qué papel juega esta organización en la trama del libro?
En la historia de la civilización española e hispanoamericana, la francmasonería se consideró como una ideología revolucionaria de lucha contra la opresión colonial. Muchos de los grandes nacionalistas hicieron uso de ella para llegar a las emancipaciones, y para lo mismo sirvió el vodú. Más tarde se prohibiría en varios territorios. En la España franquista y en la Guinea Española, el protagonista Ndong evoca, precisamente, aquel documento oficial que la proscribía. En la Guinea de nuestros días, no parece haber evidencias de su práctica, si bien existen antecedentes lejanos en algunos fernandinos (nuestros connacionales). En algunos países de nuestra subregión, como el caso de Gabón del que habla ampliamente el protagonista de la novela, o Congo, consta que la práctica de la francmasonería es recurrente.
5. El asesinato del obispo de Madrid se menciona brevemente ¿Podría profundizar en la conexión de este evento con la historia de Ndong?
Las discusiones llevadas a cabo en el restaurante giratorio de la Torre de la Libertad de Bata entre los comensales dan la oportunidad de evocar varios casos así. El protagonista Ndong es un hombre con mucha formación académica y es erudito a la vez. En el capítulo 3, aclarando la duda sobre los estatus del poeta Antonio Machado y el novelista y político Pérez Galdós ante la francmasonería, Ndong se referiría a un artículo de Galdós publicado a finales del siglo XIX en el que critica la actitud irresponsable de la iglesia católica al tartar de ocultar la verdad acerca del asesinato del primer obispo de Madrid, cuyo autor fue, precisamente, un sacerdote católico de nombre Cayetano Galeote. Mató al prelado a tiros de pistola en un acto solemne de celebración de misa. Hay noticias de que ese sacerdote victimario había estado en Guinea algunos años antes, concretamente en la actual isla de Bioko.
6. La onomástica fang y los antropónimos como Epwaga, Abeme o Bilogo son importantes en la cultura. ¿Cómo se reflejan estos nombres en la identidad de los personajes del libro?
Tradicionalmente, los nombres o antropónimos fang tienen una gran importancia cultural y social. No son unas meras etiquetas, sino portadores de mucho sentido relativo tanto a la identidad de quien lo porta como a la historia. Asimismo, pueden dar información acerca de las circunstancias en torno a una determinada persona. Muchos de estos aspectos pueden notarse en la discusión en el restaurante de la Torre de la libertad de Bata, entre las emociones de nostalgia de Bilogo tras descubrir el sentido de su nombre y el orgullo identitario de las denominaciones. Mirando bien la naturaleza actancial de los personajes Abeme, Epwaga y los demás, podemos decir que hay conexión entre el nombre y la personalidad.
7. El libro parece ser un tributo a Ndong como guardián de la tradición ancestral. ¿Qué mensaje principal espera que los lectores se lleven de su historia?
Las figuras sociales o comunitarias relevantes deberían ser prototipos, unos ejemplos a seguir tanto por su profesionalidad como por la forma de convivencia. Somos, ante todo, indígenas ecuatoguineanos y a eso se añadió, hace ya siglos, la civilización occidental, que, de alguna manera, hemos abrazado y forma ya parte de nuestra idiosincrasia. Resulta, pues, importante asumir todas esas identidades propias y forjar una identidad y personalidad sólidas y genuinas; y eso requiere de un largo proceso gradual de adaptación a los conocimientos, el desarrollo del carácter, así como las experiencias de vida. El protagonista Ndong encarna a perfección esos valores sociales y educativos: hombre de ciencia, que asume con propiedad y holgura sus identidades lingüísticas maternas, fang y español, y de hombre depositario de la tradición. Por lo tanto, el abuelo Ndong, como preservador de la identidad del pueblo, merece ese reconocimiento social.
8. Países de África que practican la francmasonería
En una pregunta anterior, ya señalo algunas zonas en las que se practica la masonería en África. Generalmente se da en naciones que han tenido lazos históricos coloniales con el Reino Unido o con Francia. Estos dos países suelen estar en el origen de esas prácticas. También se explica en la referida respuesta del porqué en Guinea, a día de hoy, no se perciben practicas solemnes, a diferencia de lo que ocurre en países como Togo, Gabón, por citar unos ejemplos.
¿Por qué no se practica en Guinea Ecuatorial?
Antes de que Guinea Ecuatorial se configurase como Estado, en el siglo XIX y en las primeras décadas del XX hay constancia de prácticas de masonería en la isla de Bioko. En nuestros días, es posible que las sectas destructivas que pululan en nuestras ciudades incluyan algunas tácticas masónicas, desde las desviaciones morales de las propias Iglesias clásicas, es decir, el catolicismo y el protestantismo, hasta las ramas carismáticas de estas. La mayor parte de la conversación en el restaurante del paseo marítimo de Bata gira en torno a la naturaleza de dichas sectas perniciosas, como la de Jim Jones, que generó un suicidio masivo al obligar a sus adeptos a ingerir dosis de cianuro diluido en una bebida. De la toxicidad de esta sustancia química ya se habla en la pregunta del misterio sobre las hojas de nipa.
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