En un discurso muy comentado, pronunciado en el Palacio de la Unidad en Yaundé, el Papa León XIV, junto al Presidente Paul Biya, hizo una serie de llamamientos a las autoridades camerunesas. En particular, pidió «romper las cadenas de la corrupción», un fenómeno que azota a la sociedad camerunesa. Este contundente mensaje, con cierta resonancia política, llega en un momento en que proliferan las acusaciones de corrupción en un país donde varios altos funcionarios han sido encarcelados por ello.
En su intervención, el pontífice ofreció un panorama general de la situación política en Camerún. «Hoy, como muchas otras naciones, su país atraviesa momentos difíciles», declaró el Sucesor de Padro. A continuación, abordó las persistentes tensiones sociales en el país.
«Cuando el desempleo y la exclusión persisten, la frustración puede generar violencia. Por lo tanto, invertir en educación, formación y emprendimiento es una opción estratégica para la paz. Es la única manera de frenar la violencia. También es una forma de combatir el flujo de drogas y la prostitución», continuó el Sumo Pontífice.
Tambien insistió en el amor al prójimo, como uno de los mandamientos más importantes. «Gobernar es amar a la Patria, pero también a los países vecinos. El mandamiento amarás a tu prójimo como a ti mismo también se aplica a las relaciones internacionales. Gobernar es escuchar verdaderamente a los ciudadanos, valorar su inteligencia y su capacidad para contribuir al desarrollo de soluciones sostenibles a los problemas», aseguró el Obispo de Roma en su primer discurso en Camerún.









