Países de la Comunidad Económica y Monetaria de África Central (CEMAC) presentan una alta prevalencia de enfermedades. Sin embargo, los tratamientos y los medicamentos seguros no siempre están fácilmente disponibles, lo que «alimenta el desarrollo de un mercado ilícito de productos médicos», advierte un nuevo informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).
Los traficantes desvían los medicamentos recetados de las cadenas de suministro reguladas y de las reservas de los programas nacionales de salud. También comercializan medicamentos falsificados, de calidad inferior o que no han sido aprobados oficialmente.
Entre ellos se incluyen antibióticos, antipalúdicos, analgésicos, antiinflamatorios y sustancias psicoactivas como el tramadol y la pregabalina.
Según el informe, entre 2020 y 2025 se incautaron al menos 251 toneladas de medicamentos en Camerún, República Centroafricana, Chad, República del Congo, Guinea Ecuatorial y Gabón.
El tráfico ilícito «constituye una grave amenaza para la salud pública», ya que provoca «fallos en los tratamientos, envenenamientos y muertes evitables», declaró la UNODC.
La mayoría de los medicamentos objeto de tráfico ilegal entran en la región a través de sus puertos marítimos y fluviales, o son introducidos de contrabando por vía aérea como mercancía o en el equipaje de los pasajeros antes de ser distribuidos al interior del país a lo largo de las principales rutas comerciales.
A finales del mes pasado, funcionarios de aduanas de Gabón incautaron 17.000 comprimidos de tramadol, atribuyendo la incautación a traficantes de drogas transfronterizos procedentes de Camerún.




