Esta decisión pone fin a varios meses de cierre de las principales plataformas sociales, cuyo acceso se había visto interrumpido debido a preocupaciones relacionadas con los abusos observados en los espacios digitales. Las autoridades habían citado la difusión de información falsa, discursos de odio, contenido difamatorio y obsceno, así como los riesgos que estas prácticas suponían para la cohesión social y la estabilidad de las instituciones.
La suspensión de las redes sociales ha afectado los hábitos de comunicación del pueblo gabonés. Las empresas, los medios y los actores digitales han tenido que lidiar con la restricción de canales que se han vuelto esenciales para sus actividades. Las consecuencias económicas han sido señaladas especialmente por las pequeñas y medianas empresas (pymes), cuyo comercio y visibilidad dependen de las plataformas digitales para parte de su actividad.
El levantamiento de la suspensión se produce tras varios meses de consulta entre el regulador gabonés y las principales empresas digitales. Según la Alta Autoridad para las Comunicaciones (HAC), se han iniciado intercambios con plataformas internacionales como Meta, TikTok y YouTube para fortalecer los mecanismos de control del contenido ilegal.
Se espera que esta cooperación continúe con la llegada anunciada a Libreville de delegaciones de Meta y TikTok. Estas reuniones deberían permitir profundizar en los debates y perfeccionar las modalidades prácticas para moderar el contenido difundido en línea.
Con la reanudación de las redes sociales, la HAC también pretende hacer que los usuarios sean responsables. El regulador insta a los usuarios de Internet a ser más selectivos en sus publicaciones e interacciones, respetando al mismo tiempo los derechos de los demás. El objetivo declarado es promover intercambios digitales más respetuosos y limitar la difusión de contenido que pueda dañar a las personas o al orden público.



