Guinea Ecuatorial mantiene una inflación contenida, pero con contrastes territoriales que reflejan realidades económicas distintas dentro del país. Según los últimos datos presentados por el Instituto Nacional de Estadística de Guinea Ecuatorial (INEGE) correspondientes a febrero de 2026, el Índice de Precios de Consumo (IPC) se situó en el 2,4%, un nivel prácticamente idéntico al registrado el mes anterior y por debajo del 3% fijado como referencia por la CEMAC.
Sin embargo, tras ese dato nacional relativamente estable se esconden diferencias significativas entre ciudades. Malabo aparece como la localidad con mayor presión inflacionaria, mientras que Bata registra la tasa más baja, lo que evidencia cómo el coste de la vida evoluciona de forma desigual según el territorio.

Malabo, la ciudad donde más suben los precios
En febrero, Malabo alcanzó una tasa de inflación del 3,8%, la más elevada entre las principales ciudades analizadas por el instituto estadístico.
El aumento se explica sobre todo por el encarecimiento de varios servicios y bienes cotidianos:
- Transporte: +12,5%
- Restaurantes y hoteles: +6,7%
- Salud: +5,8%
- Productos alimenticios y bebidas no alcohólicas: +1,0%
Este comportamiento refleja una tendencia que los ciudadanos perciben especialmente en actividades ligadas a la movilidad y al consumo urbano, donde el coste de los servicios ha ido aumentando de forma gradual en los últimos meses.
El transporte, especialmente el aéreo, marítimo y la compra de vehículos, ha sido uno de los motores del incremento general de precios, junto con algunos alimentos básicos y determinados servicios sanitarios.

Bata, el extremo opuesto
En el otro lado del mapa económico se sitúa Bata, con una inflación de 0,8%, la más baja entre las ciudades observadas.
Aunque también se registraron subidas, especialmente en:
- Bebidas alcohólicas y tabaco (+3,5%)
- Alimentos y bebidas no alcohólicas (+0,7%)
la evolución de los precios en general ha sido más moderada que en el resto del país.
Esta diferencia sugiere que el coste de vida en Bata ha tenido una dinámica más estable durante el mes analizado, con presiones inflacionarias relativamente limitadas.
Un país con inflación moderada
A nivel nacional, la inflación interanual se situó en 2,5%, lo que confirma una tendencia de moderación respecto al año anterior.
Si se compara con febrero de 2025, cuando la tasa rondaba el 3,4%, se observa un descenso progresivo de las presiones inflacionarias a lo largo del último año.
Esta evolución apunta a un escenario de estabilidad relativa de los precios, aunque determinados sectores siguen mostrando incrementos notables, especialmente los relacionados con servicios.
Los alimentos y el transporte siguen marcando el bolsillo
Entre los productos que más han contribuido al aumento de los precios destacan algunos alimentos de consumo habitual:
- Carne de cebú (+10%)
- Pescado seco o ahumado (+5,3%)
- Pan (+4,2%)
- Carne de ave (+3,9%)
A ello se suman aumentos significativos en transporte aéreo, marítimo y vehículos, así como en servicios sanitarios, donde también se han observado subidas relevantes.
Estos movimientos muestran cómo la inflación actual está más vinculada a los costes de servicios y logística que a aumentos generalizados en todos los productos.
Una fotografía económica con matices territoriales
El mapa de la inflación en Guinea Ecuatorial durante febrero de 2026, a partir de los datos presentados por el INEGE, dibuja un país con estabilidad general en los precios, pero con realidades locales diferenciadas.
Mientras ciudades como Malabo experimentan presiones inflacionarias más intensas, otras como Bata, Evinayong o Mongomo muestran dinámicas más contenidas.
Más allá de los porcentajes, estos datos reflejan una cuestión que forma parte de la vida cotidiana de los ciudadanos: cómo cambia el coste de vivir, moverse o alimentarse según el lugar donde se reside.
En un contexto de inflación moderada a nivel nacional, el reto seguirá siendo observar cómo evolucionan estos equilibrios territoriales en los próximos meses, especialmente en sectores tan sensibles para las familias como la alimentación, el transporte o los servicios básicos.
Más información en www.inege.org







