La medida surge tras las consecuencias registradas durante las últimas temporadas de lluvias, especialmente la tragedia ocurrida el pasado mes de abril en el barrio Acrópolis, donde una mujer embarazada y seis de sus hijos perdieron la vida a causa de un deslizamiento de tierra provocado por las fuertes precipitaciones.
Tras ese suceso, el Vicepresidente de la República instruyó a los departamentos de Obras Públicas, Ordenación de Tierra y Geproyectos realizar inspecciones técnicas en las zonas próximas a los cauces de los ríos para evaluar las condiciones reales en las que viven numerosas familias asentadas en esas áreas.
Según los primeros datos presentados por la comisión encargada de este trabajo, en el entorno del río Cónsul, que recorre cerca de diez kilómetros, se han identificado 1.522 viviendas construidas en las inmediaciones del cauce, muchas de ellas levantadas de forma desordenada y obstruyendo el paso natural del agua.
De acuerdo con el informe, esta situación incrementa considerablemente el riesgo de inundaciones, corrimientos de tierra y posibles pérdidas humanas durante períodos de lluvias intensas, al impedir la evacuación normal del agua. Ante este escenario y con el objetivo de evitar nuevas tragedias, Nguema Obiang Mangue ha planteado avanzar en un plan de reubicación progresiva de las familias que residen en estas zonas, acompañado de medidas de ordenación urbana y prevención de riesgos.
La intención del Gobierno es transformar los espacios cercanos a los ríos en zonas seguras, incorporando áreas verdes, espacios recreativos, paseos peatonales y corredores de protección que permitan mejorar el entorno urbano y reducir los riesgos para la población. En este sentido, el político ecuatoguineano también ha recomendado la realización de estudios técnicos para la canalización de los ríos Cónsul y San Nicolás respectivamente.









