Imputado por presuntos delitos de malversación, abuso de funciones y abuso de bienes de interés general, el procesado Juan Lupercio Nsibi Omogo subía otra vez al estrado del tribunal de la Audiencia Provincial de Malabo para responder a las preguntas de la Abogacía del Estado en relación a las acusaciones formuladas en su contra.
Habla de la reducción de tarifas a Guinaco
En su calidad de procesado, Nsibi Omogo ha explicado al abogado del Estado que, al igual que había hecho con otros grandes consumidores, la reducción de tarifas a Guinaco surgió tras recibir una orden del Ministerio de Industria y Energía, que le facultaba para aplicar la reciente Ley Tarifaria de 2022, la cual regulariza los montos que debe pagar la población por el consumo de electricidad.
“El problema de las reducciones es que solo empecé a aplicar las tarifas que recoge la ley porque las que están en el sistema de facturación son ilegales”, declara. Juan Lupercio Nsibi también ha aclarado que, según la nueva Ley Tarifaria, las empresas que consumen más de 25,000 kilovatios de luz al mes deben pagar 60 FCFA. “La tarifa legal para quienes caen en este baremo, ya sea en Malabo o Bata, es de 60 FCFA”, confiesa.
Pruebas testificales
Finalizada la fase de interrogatorio de este juicio, la mesa del tribunal ha convocado este jueves como testigo a Antonia Andong Ndong, cajera de SEGESA en la Región Continental, quien subía al estrado para esclarecer la duda a cerca de la procedencia y destino final de 171 millones de francos CFA que aparecieron en su cuenta personal.
El nombre de Antonia apareció en este proceso penal cuando se tomó declaración a Francisco Javier Oñana, acusado por los supuestos delitos de malversación y apropiación indebida. Francisco Javier era el Coordinador de SEGESA en la Región Continental, siendo así el jefe inmediato de Antonia. Durante el proceso de investigación del caso, se descubrió que retiró 171 millones de la cuenta de una de las cajeras de la empresa en Bata, en este caso, en la cuenta personal de Antonia.
Antonia Andong Ndong, quien ha manifestado que lleva 12 años trabajando en SEGESA, ha declarado que “cuando la empresa realizaba gastos, a veces usaban cheques a su nombre”, es decir, a nombre de su cuenta, pero bajo una justificación o pieza contable.
Respondiendo a la duda acerca del origen y finalidad de los 171 millones que aparecieron en su cuenta, la testigo ha confesado que Francisco Javier Oñana la llamó diciéndole que se había ingresado un dinero en su caja, en lo que ella le preguntó, en respeto a los procedimientos establecidos en la empresa, “¿por qué habían ingresado ese dinero a su cuenta?”. Según Antonia, esperaba que su jefe le orientara sobre los procedimientos habituales que se realizaban en este tipo de operaciones. Sin embargo, tras pedirle la justificación del origen y destino del dinero, Francisco Javier Oñana le respondió que “la justificación del dinero estaba en Malabo”, es decir, el origen y finalidad de los 171 millones.
La mujer ha testificado que efectivamente Francisco Javier “se quedó con los 171 millones de francos CFA” y que semanas después le extendió un “recibí”, pero sin aclararle en qué se iban a destinar los fondos.