En el Juzgado de Instrucción Número 2 de Malabo se sigue un expediente por un presunto delito de extracción y tráfico de órganos, contemplado en el artículo 259.2 del Código Penal vigente. El imputado es el médico forense José Evina Mangue, actualmente en prisión preventiva mientras continúan las investigaciones.
Los hechos se remontan al pasado 20 de enero, cuando agentes de la Policía de Tráfico interceptaron el vehículo del forense en la zona de la rotonda de Arab, en Malabo, tras cometer una infracción vial. Según consta en las diligencias, el forense se habría opuesto insistentemente a bajar del vehículo, alegando que transportaba instrumentos de trabajo. Ante la actitud evasiva, los agentes procedieron a inspeccionar el interior del automóvil. Fue entonces cuando hallaron una bolsa de plástico blanco que contenía cincuenta restos óseos humanos. El descubrimiento activó de inmediato el protocolo correspondiente y José Evina fue puesto a disposición de la Gendarmería, que posteriormente trasladó el caso al juzgado el pasado 9 de febrero.
Ya bajo dirección judicial, la investigación se intensificó. En el curso de las diligencias, el propio imputado condujo a las autoridades hasta la morgue donde trabajaba en una esquina independiente, apartada del resto de los cadáveres, se encontró otra bolsa de mayor tamaño con numerosos restos óseos adicionales. Entre ellos se hallaron huesos de distintas partes del cuerpo: columna vertebral, extremidades superiores e inferiores e incluso un cráneo humano, cuyo conteo se ha realizado este jueves, 12 de febrero en presencia de la jueza instructora, el fiscal de sala y demás autoridades judiciales; en un acto que busca garantizar transparencia y cadena de custodia.
Durante su primera comparecencia ante la jueza instructora, el forense declaró que los restos corresponderían a dos cadáveres cuyos levantamientos realizó: uno en 2018, en el interior de un inmueble en construcción en Pilar Buepoyo, y otro en agosto de 2023, y que no cumplió con el protocolo establecido para la gestión y custodia de restos humanos, apropiándose de ellos hasta el punto de transportarlos en su vehículo particular, siete años después.
Según la jueza instructora del caso, los hechos podrían constituir un presunto delito de especial gravedad, dadas las implicaciones éticas, sanitarias y penales que rodean la manipulación indebida de restos humanos. Como medida cautelar, el juzgado ha decretado prisión preventiva para Jose Evina Mangue, mientras se esclarecen completamente las circunstancias, el origen y el destino que podrían haber tenido los restos.
Este jueves, 12 de febrero se ha procedido a la entrega y traslado formal de los restos óseos a la morgue del Hospital Regional de Malabo, a través de su patólogo, donde quedan bajo custodia y conservación adecuada hasta la celebración del juicio.
Y las investigaciones continúan en torno a un hecho descubierto gracias a una intervención rutinaria de la Policía de Tráfico.









