Todo comenzó con un mensaje interno enviado por la dirección de GELOTO a sus agentes. El texto, al que AhoraEG ha tenido acceso, establece lo siguiente:
«A partir del viernes 19 de febrero, durante los ingresos, la cantidad máxima de calderilla que se podrá ingresar es de 1.500 XAF. No se deben rechazar apuestas o depósitos de clientes en calderilla. Sin embargo, si al final del día tiene más de 1.500 F, usted mismo deberá cambiar la calderilla en efectivo antes de realizar el ingreso por la mañana.»

Para los agentes, esta orden fue la gota que colmó el vaso. Publicaron mensajes en redes sociales exponiendo esta y otras situaciones que aseguran soportar desde hace tiempo. La reacción de GELOTO no tardó en llegar: un responsable de la empresa acudió a la radio y se emitió un comunicado de prensa para ofrecer la versión oficial.
Tras una posible presión pública, el asunto de las calderillas habría sido finalmente resuelto. No obstante, los agentes sostienen que lo declarado tanto en el comunicado oficial como en la radio no refleja la realidad de las demás condiciones laborales. Por ello, han decidido acudir a este medio para desmentir esas afirmaciones y presentar su versión completa, respaldada por las evidencias que aseguran poseer.

El comunicado oficial de GELOTO aseguraba que no existía ninguna política interna que prohibiera la circulación de moneda de curso legal. Sin embargo, la notificación interna que los agentes mostraron a AhoraEG reflejaba que el ingreso de calderilla se limitaba a 1.500 XAF y que el propio agente debía cambiar el excedente antes de realizar el ingreso matutino.
Esta aparente contradicción entre el comunicado público y la orden interna habría motivado que, tras la presunta presión mediática, la empresa cancelara finalmente dicha limitación. No obstante, para los agentes, el episodio de las calderillas fue solo el detonante de un conflicto más amplio sobre sus condiciones laborales.
Según el testimonio de los denunciantes, la empresa establece un horario de lunes a domingo, de 8:00 a 21:00 horas, sin ningún día de descanso. El cumplimiento de este horario no sería opcional en la práctica: quienes no se presentan pierden la ayuda diaria de transporte de 1.000 FCFA que la empresa proporciona cada mañana o ven reducida su comisión del 8 % al 6 %.
«La empresa dice que no nos conoce y que trabajamos por cuenta propia, pero, si fuera así, no tendríamos que cumplir un horario bajo amenaza de sanciones económicas», declararon.
Para los agentes, este sistema de penalizaciones vinculado a la presencia en el puesto constituye, según su versión, una prueba de que existe una relación de subordinación con GELOTO.

El contrato, sin embargo, define a los agentes como colaboradores independientes que trabajan por comisiones, no como empleados. Esta presunta discrepancia entre el texto contractual y las condiciones reales de trabajo que, según los denunciantes, incluyen horarios establecidos, penalizaciones económicas por ausencias y un sistema de control sobre la presencia diaria constituye el núcleo del caso.
Para comprender mejor el alcance legal de la situación, AhoraEG consultó a un abogado con experiencia en derecho laboral, quien revisó el contrato y las condiciones descritas por los trabajadores a la luz de la Ley General de Trabajo n.º 4/2021.

El letrado explicó que, en estos casos, la ley no atiende únicamente a la denominación del contrato, sino también a la forma en que se desarrolla la relación en la práctica. Según el artículo 2 de dicha ley, el trabajo por cuenta ajena se caracteriza por la dependencia y la prestación de servicios para otro. El artículo 7, por su parte, establece que puede presumirse la existencia de un contrato de trabajo cuando una persona presta servicios remunerados para otra, incluso si no media un contrato laboral formal.
«Aspectos como los horarios obligatorios o la permanencia en un puesto determinado son factores que se analizan cuando se estudia la naturaleza real de la relación», añadió el letrado.
El sistema de comisiones y penalizaciones es otro de los elementos señalados por los agentes. El contrato fija una comisión del 8 % sobre las ventas, con posibilidad de reducirla al 6 % en caso de que el agente «no tenga buena actitud, no llegue a la hora, tenga faltas recurrentes o genere problemas».
Algunos agentes aseguran que estas reducciones se les aplican cuando no pueden acudir al puesto por causas ajenas a su voluntad o cuando surge alguna incidencia inesperada, y que incluso podrían perder la ayuda diaria de transporte de 1.000 FCFA que la empresa proporciona.
Qué piden los agentes de GELOTO
Los agentes han formulado dos solicitudes concretas a la empresa. Por un lado, piden que la comisión que perciben actualmente fijada en el 8 % sobre las apuestas netas se eleve hasta el 15 %, argumentando que el margen actual no es proporcional a las largas jornadas que pasan en los puntos de venta.
Además, señalan que muchos de ellos deben asumir el coste del alquiler de los puestos donde prestan sus servicios, lo que reduce aún más sus ganancias netas. Por otro lado, reclaman poder disfrutar de al menos un día de descanso semanal.
Antes de la publicación de este reportaje, la redacción de Ahora EG se ha puesto en contacto con la empresa en cuestión, para conocer su versión y no ha habido respuesta.







